Capítulo 7. No la dejare ir.
Narra Kyril.
Besar sus labios era lo más placentero, no sé qué voy hacer con ella, pero una cosa tengo muy segura es que la voy a mantener a mi lado hasta el último día de su vida.
No estaba ebrio como ella lo estaba, es más ese vino no me hacía efecto, para ello tendría que tomarme una bodega entera.
-Serás mía-. Le dije. -Dime que serás solo mía-. Le hablé de manera sugerente.
-Soy solo tuya-. Me respondió eso hizo que Zeev gruñera.
La bese, quería hacerla mía, pero quiero que ella esté consiente cuando lo haga, deslice mi mano por sus piernas hasta llegar a sus muslos. -Eres mía desde siempre mía-. La tome en mis brazos y la lleve conmigo a la habitación, la desnudé dejándola solo en ropa interior.
La miré de arriba abajo su cuerpo es hermoso y ese bronceado me vuelve loco, la acosté en la cama, besé toda su piel, sus gemidos me hacían querer enterrarme dentro de ella.
Seguí besando su cuerpo, hasta deleitarme, sus gemidos hacían ronronear a Zeev, me acosté a su lado la atraje hacía mí y me perdí en sus labios… luego caí en la inconsciencia, me dejé llevar por el sueño...
(**).
Día siguiente.
Estire mis brazos, toque la cama donde estaba ella, abrí mis ojos al no sentirla, me levanté como resorte, mire toda la habitación, su olor estaba por todos lados, su ropa ya no estaba donde la había dejado. -Maldición-. Gruñí.
Salí de la habitación y busqué por todo el apartamento, no había rastros de ella. Tome mi móvil y le marqué, el sonido provenía del salón, camine hacia haya, estaba metido en el sofá donde estábamos anoche, lo tome y fui de vuelta a la habitación, me duche, me vestí, desayuné, salí del departamento, sé que la encontrare en la agencia, ¿Como fue capaz de irse?, Después de decir que era mía.
-Nadie te mando a quedarte dormido-.
-No molestes Zeev es la primera vez en años que puedo dormir sin pesadillas y creo que tú también lo hiciste-.
-Es verdad no me di cuenta cuando se levantó, dormí como un tronco-.
-Exacto dormimos como troncos, ahora sé que no debemos estar sin ella, es nuestra, hoy mismo me la llevo-.
-No somos unos cavernícola Kyril, debemos hacerlo de forma civilizada-.
-No, ya me cansé es nuestra y me la llevo hoy-.
Cerré el link con Zeev, subí a mi auto, conduje hasta la agencia, subí al elevador, al llegar al piso me acerqué a la asistente.
-Dígale a la señorita Echeverri que venga a mi oficina-. La asistente me mira. - ¿Que sucede? -.
-Señor, la señorita Echeverri no se encuentra, esta con los demás modelos para la sesión de fotos en la playa, para la revista, y no vendrá en una semana-. Apreté mis puños.
-Quiero ver su agenda-.
-Si señor ya se la llevó-.
-La quiero imprimida para ya-. No espere respuesta.
Ella va conocer a Kyril Hegel, entre a la oficina y empecé a tirar todo lo que había a mi paso.
-Primero dice que es mía y luego se va, así como si nada, sin despedirse, te vas arrepentir Daniela, te vas arrepentir de haberte ido-. Tiro una botella de vidrio los vidrios quedan esparcidos por todos lados.
La puerta es tocada, entreabrí la puerta y tome la hoja, la revise de arriba abajo, tenía unos días libres después de la sesión de fotos, luego tenía una sesión de fotos en lencería, eso no pasará Dany, también iba participar en una pasarela de caridad. -A nada de eso asistirás Daniela eres mía, solo yo puedo verte semi desnuda y desnuda solo yo-. Tengo la excusa perfecta. -Tu vendrás a mí por tus propios medios mi amada Daniela, está vez no la dejaré ir-. Salí de la oficina. -Que venga los de limpieza-.
-Si señor-. Camine al elevador, marque la planta baja, al salir subí al auto y conduje de regresó a la manada...
Narra Daniela.
Al despertarme unos brazos fuertes rodeaban mi cintura y una cabeza estaba en el centro de mi pecho, me sentía a gustó con él o quien fuera, era como si perteneciera a esos brazos.
Abrí mis ojos. - ¿Porque duermo con alguien yo no tengo novio o perro que me ladre aún? -. Mire a la persona bueno solo lo que veía de él, su cabellera negra, y esa piel blanca y su aroma, como a madera recién cortada, ese olor era exquisito. - ¿Como rayos llegue yo aquí?, Y ¿por qué estoy desnuda? -. No totalmente, pero estoy desnuda.
Como termine aquí, en la cama de mi jefe, solo recuerdo haber llegado con él, cenamos y tome una que otra copa de vino, ¡ah! El vino, y lo besé, por dios Dany que hiciste, no puedo creerlo, que vergüenza como voy a verle la cara, no sé qué me paso.
Aunque pensándolo bien estoy salvada por esta semana no lo veré, ya después veré qué sucede, me levanté como pude, su agarre era muy fuerte, sin moverlo me zurre como un gusano hasta escapar de su agarre, me levanté de la cama.
Tome mi ropa y me vestí lo más rápido posible, salí de forma sigilosa de su habitación, camine hasta el salón tome mi bolso y salí del apartamento.
Por suerte estaba el conserje puliendo el piso y me ayudó a bajar, por lo que me dijo el piso completo es privado y exclusivo del señor Hegel.
Tome un taxi hasta la casa de mis padres, mi hermano como todo buen hermano que es me pasaría dejar la maleta, aunque pensándolo bien eso me traerá problemas con mamá.
Subí a mi habitación tomé una ducha y me vestí, al bajar estaba mi mamá moviendo el pie, eso era señal de que estaba molesta y como dije recibí un buen regaño de parte suya, por mentirle, no sé por qué no entiende que ya no soy una niña.
Ellos no tienen esa regla de mi casa mis reglas no, ellos son de los que si les dices me voy a quedar donde una amiga es donde esa amiga y si es donde tu hermano es donde tu hermano y así sucesivamente. Después de desayunar me despedí, en toda la semana tengo sesión de fotos. Los recuerdos de la noche se me vienen a la mente, si lo veo moriré o me dará un colapso.
Unas horas después llegamos al hotel, subimos a la habitación, compartiría habitación con una de las chicas.
De pronto volví a sentir la opresión en el pecho, en todo el camino hacía acá la sentía, abrí las ventanas de la habitación, salí a la terraza, era como si me estuviera ahogando, mi corazón se aceleró y mi respiración se hacía dificultosa, mis manos se pusieron fría y sudorosas, mi cuerpo temblaba, me senté como pude.
-Dany estas bien-. Asentí, mi pecho subía y bajaba. -Segura-. Me miro detenidamente. -Que te pasa estas rara quieres que llame a Josías-.
-No Ana estoy bien-. Me estaba faltando el aire.
-No te veo bien Dany ven te voy a llevar adentró-. Me ayudó a levantarme.
Me llevo a la que sería mi habitación me acostó, sentía mis ojos pesados, se fueron cerrando poco a poco, escuchaba a Ana desde lejos y de pronto ya no la escuchaba....
Fui abriendo los ojos poco a poco miré a mi alrededor, estaban todas las chicas y alguno de los modelos, al igual que Josías.
-Dany me tenías muy preocupado que te paso-.
