Capítulo 9: Un amor de niña
El llamó a un miembro de la agencia secreta CRAFT para saber la información de la investigación de Brit, le dijeron que tardaría por lo menos un día más y este simplemente colgó el teléfono sin más. Su asistente Bao no sabía que le había pasado en esas cuatro horas de la mañana, estaba preocupado por su jefe pero no podía ni acercarse.
Sara llamó a Daniel en el mejor momento, solo para regodearse de la compañía de Brit, al otra vez escuchar el nombre de la chica, su rostro volvió a oscurecerse. El se había relajado un poco y ahora volvió a estar malhumorado.
Sara no se podía imaginar lo mucho que le estaba afectando el nombre de Brit a su hermano, ella preguntó si estaría ocupado al día siguiente. Este dijo “en la mañana solo un poco, estaré más ocupado a partir del medio día”. Sara le dijo que tenía que hablar con él y mañana sería perfecto.
-“Bueno Sara, te parece si quedamos a las 10:00 de la mañana”.
-“¡Hermano, me parece genial!” Sara ya tenía planeado el encuentro entre Brit y Daniel.
En el hotel Four Seasons.
Las chicas se reunieron en el lobby del hotel. Coni se hizo cargo de presentar a Sara y Yeni. Los ojos de escaneo de Yeni no pasaron desapercibidos para las chicas, a Sara no le dio buena espina y se puso al lado de Brit sujetándole el brazo como una niña.
La pequeña Sara sugirió llevar dos coches, uno lo condujo Bob el chofer de Brit y el otro ella misma, la idea era dejar todas las cosas en el coche con el chofer.
Brit casi nunca llevaba guardaespaldas, su madre se preocupaba por su seguridad, aunque sabía que era buena para el combate, cuando salía siempre se inquietaba, Brit solo los contrataba cuando tenía que cuidar a más personas. Hoy por ejemplo contrato a dos solo para que las chicas estuvieran más seguras.
En el auto iban escuchando y cantando música alegre, como si no hubiera nadie más en el mundo. Yeni canto menos que las chicas pues seguía mirando de vez en cuando a Sara tratando de estudiarla, por el maserati que poseía, la niña no era nada común.
Al llegar al centro comercial Brit estaba detrás de ellas y Yeni se le acercó y pregunto “¿Desde cuándo eres tan amiga de esa?”
-“¡Esa! Yeni, puedes por favor demostrar más respeto por los demás. No está bien que te expreses así de una persona que ni siquiera conoces y aun que la conocieras es de mala educación. La pequeña Sara es un amor de niña”.
-“¡Lo que digas querida! no te enfades, es solo que la has conocido ayer y ya la invitas de compras, simplemente me parece extraño, nada más”.
-“¡Yeni! relájate y disfruta la tarde y no pienses demasiado”.
Fueron a muchas tiendas de ropa y zapatos. Se acercaron a una joyería la cual pertenecía a la familia de Brit, tenían una excelente gargantilla, que llamó toda la atención de Brit, esa joya le gusto para su madre.
Antes de entrar Sara y Yeni se fueron al baño Coni y Brit se dirigieron a la joyería. Al ingresar las dependientas saludaron al unísono, cada una de las chicas se dirigió a ver las joyas por separado.
En una vitrina al fondo de la tienda estaba una chica mirando uno pendientes de diamantes, al percatarse que habían más clientes decidió echar un vistazo, cuando sus ojos se posaron en Brit, ésta pensó “es muy guapa pero todo se pierde con ese color de piel” la chica se acercó a la vitrina donde estaba Brit y fingió ven las gargantillas, en el momento en que iba a recoger la que le gusto, la chica rápidamente le impido cogerla.
Brit no solía buscar problemas, pero cuando los problemas venían a ella los recibía con gusto, ella se alejó y se acercó a una de las dependientas para preguntar por el artículo. Antes de que la empleada pudiera responder, la chica se acercó y dijo “¿quieres esto?” preguntó.
A Brit le hizo gracia, pues se imaginó lo que pretendía. Solo quería humillarla, siempre se encontraba con gente racista en todos lados y china no iba a ser la excepción.
Brit dijo que no lo necesitaba, estaba a punto de llamar a Coni, cuando la chica dijo “no lo necesitas o no te lo puedes permitir”. Brit la miró de arriba a abajo y no dijo nada. La chica que era muy conflictiva pensó que tenía razón y alardeo de su victoria.
Por su parte Brit solo preguntó “¿señorita, es usted cliente VIP?” la chica no supo porque quería saber eso, pero de todos modos dijo que sí con mucho orgullo. Brit le regalo una sonrisa sarcástica y sacó su teléfono, en ese momento se acercó Coni preguntando qué pasaba.
