Capítulo 10: Una de las moscas
Brit le dio una mirada que decía que todo estaba bien. Coni no pregunto más pues la conocía perfecto. Al enlazarse la llamada ella sólo dijo, “cancele membrecía”. En cuanto la chica escuchó esto su cara palideció, en ese momento llegaron las demás chicas, Coni se las llevó a un sofá para sentarse y dejaron a Brit con sus asuntos, ellas no podían hacer nada la única que no sabía que la joyería pertenecía a Brit era la Pequeña Sara.
Muy pronto sonó el teléfono de la tienda al escuchar al gerente rugir la encargada se acerco a las dos chicas y pregunto, ¿Quién es la Srta.Su? Brit solo movió su mano derecha, la encargada saludo cortésmente y sin demora se dirigió a la otra chica, señorita Zhang me permite su tarjeta VIP, por favor. La cara de esta estaba más blanca que un papel.
Sara al estar de espaldas a ellas no podía ver la cara de la chica y al escuchar el nombre se giró y vio que se trataba de Jía Zhang, una de las moscas de su hermano, Sara se acerco y saludo, “tiempo sin verte Jía”, esta última giró al ver a Sara se mordió el labio inferior, su rostro se distorsionó de la vergüenza. Saludo con un asentimiento, no se atrevía a mirar a su futura cuñada a la cara.
Rápidamente le entregó la tarjeta a la encargada y marchó con ella hasta el mostrador. No le hizo falta preguntar quién era Brit, ya que al escuchar el apellido supo que era una de la dueña, marchó del lugar lo más rápido que pudo.
Sara tomó el brazo de Brit y le preguntó qué había pasado, ella con total indiferencia contesto, es solo que no me gustan las personas racistas.
-¡oh, querida! Hay tanto de eso en el mundo.
-Ya lo sé, pero mientras pueda poner a unos cuantos en su lugar, estoy bien con eso. ¿Conoces a la señorita? ¡Verdad!
-Es una de las mosca en la leche, no te preocupes.
Brit no supo qué decir a esa respuesta y solo le revolvió un poco el pelo a Sara, mostrando una sonrisa. Sara por su parte no se enfado por su pelo revuelto, le agradaba ese tipo de demostraciones de cariño que le daba su futura cuñada.
Yeni reconoció a Jía, solo tuvo tiempo de decir adiós con la mano. Al acercarse a Brit escucho su conversación con Sara y se perdió en sus pensamientos, “si Brit supiera, que de no ser por su dinero en la vida habría tenido una “amistad” con ella, no sabría como acabaría todo.
Las chicas decidieron ir a cenar después de una tarde de compras, en su camino Coni pregunto a Sara si había comido en los puestos de comida callejera del metro, ésta dijo emocionada “no he tenido la oportunidad ¿vamos allí ahora?” Brit asintió con la cabeza. Mientras Yeni ponía una cara de asco, encontró una excusa para marchar ya que odiaba esos lugares de pobres.
Los ojos de la pequeña Sara brillaban de la emoción y quería llegar rápidamente al lugar. En cuanto llegaron su cara desprendía pura emoción, era como un niño en el país de los dulces, ella sujeto y balanceo los brazos de Coni y Brit sin parar estas solo se miraron y sonrieron.
Comieron de cada puesto una o dos cosas, las tres acabaron con sus barrigas echas bolas.
Sara le pidió a Brit que la acompañara a un baño, esta miró a Coni quien le dijo que marchara, total tenían a los guardaespaldas. En el baño Sara comentó; tenemos la reunión mañana ¿te parece bien?
-Está bien, a qué hora quedamos.
-A las 10:00 de la mañana, no estarás ocupada ¡Verdad!
-No, para nada.
-Perfecto, te envió la dirección por mensaje ¡ah! recuerda no pares en la recepción dirígete a los ascensores y ve al piso 47 cuando llegues si no he llegado todavía di mi nombre a la asistente Wu, ella sabrá qué hacer. ¡Lo tienes!
-Alto y claro piso 47, asistente Wu.
-Una cosa más. Pienso que a Yeni no le gusta este lugar y creo también que no le agrado.
-Yeni es una buena chica pero no se lleva bien con todo el mundo, ella dice que yo soy su amiga mientras que Coni es solo una conocida, contigo será igual, tú no hagas caso pequeña.
-Con una sonrisa dijo,” mientras no me dejes sola con ella, está bien”. Brit no sabía si reír o llorar pues tenía delante otra Coni.
En el camino de vuelta Sara preguntó si estarían ocupadas ahora por la noche, Coni respondió que no y Brit dijo que tenía que revisar unos materiales para mañana y que le llevaría algo de tiempo. Sara vio su oportunidad enseguida añadió, si estas ocupada Coni podría venir conmigo a casa, ¿Qué dices, Coni?
-Está la miró con dudas, “de verdad quieres que vaya a tu casa”
-sí, por que no. Por lo menos no te aburrirás mientras Brit trabaja.
-okey, de acuerdo.
Sara estaba feliz de que sus planes estaban saliendo a la perfección. Al día siguiente por la mañana se llevaría a Coni a un spa y le apagaría el móvil, así su hermano y Brit estarían solos. Ahora solo faltaba llamar a la asistente Wu y todo arreglado.
