Capítulo 8: Salvada por la campana
Luego de la pequeña charla fueron a ducharse y cambiarse de ropa, al dirigirse a la salida Daniel sujeto su mano, esta vez Brit la retiro diciendo que eso no estaba bien. El vio culpabilidad en su rostro, pues pensó que se debía a algún novio o enamorado de ella.
La miró con calma y con una expresión triste “Está bien, sígueme”. Ella se dio cuenta de que no se dirigían al mismo camino por donde habían llegado, pero se abstuvo de preguntar. Al llega a la puerta y antes de salir Daniel le volvió a poner el antifaz, ya que no podía correr ningún riesgo.
Ella le pidió que la dejara en el hotel, pero él se negó y la llevo a comer ya que habían hecho mucho ejercicio. Estuvo de acuerdo a regañadientes.
-“¿Qué te apetece comer? Cocina Francesa, oriental, tradicional” Pregunto.
-“Hoy, tradicional ¡por favor!”
-“¡Entendido!”
Comieron agradablemente, Daniel quería preguntar si podía ayudarla con la investigación de sus padres biológicos. Pero prefirió no sacar el tema para no ponerla triste y dejar que se relajara por un día.
Daniel le pidió su teléfono, ella lo desbloqueo y se lo entrego, el lo tomo con mucha calma e inserto su nombre y número. Lo quería poner en marcación rápida pero el primer lugar ya estaba ocupado por Will, segundo lugar mamá, tercero papá y cuarto Coni.
Su rostro se oscureció y la luz en sus ojos se atenuó, al ver el nombre del chico en el primer lugar. Le entrego el teléfono con evidente enfado ”ya tienes mi número” le dijo con los dientes apretados.
Después de comer la llevo de regreso al hotel, no abrió la boca en todo el caminó. Brit no sabía que le pasaba y no le apetecía preguntar.
Antes de dejarla bajar del coche llamó a su hermana. “¡Hola, bebé! ¿Dónde estás?” Sara le dijo que estaba de caminó a casa, que no se preocupara.
A Brit le cambio el semblante del rostro al escuchar la manera tan cariñosa con la que se refería y hablaba con la otra persona, ella solo esperaba que fuera Sara.
Después de colgar Daniel se despidió de Brit con un simple ¡Hasta mañana! ella no le prestó mucha atención y asintió con la cabeza, esto lo enojo todavía más y marchó rechinando las ruedas del coche.
En la suite, Coni quien estaba mirando un programa de entretenimiento, se apresuro y le dio un fuerte abrazo “¿Estás bien, ¡querida!?“ Brit asintió en respuesta, no tenía ganas de hablar y no sabía porque estaba de mal humor.
-“¿Cómo estuvo tu entrenamiento?”
-“¿Cómo sabes que estaba entrenado?”
-“La maestra An me comento lo sucedido contigo y de inmediato supe que necesitabas liberar adrenalina”.
-“Entrene lo suficiente como para relajarme por dos días”.
-“Bueno espero que Daniel se haya portado bien, Sara me dijo que es un buen chico, aunque tenga cara de pocos amigos”.
Brit solo respondió “uhum” y justo cuando quería cambiar de tema le entro una llamada. Era la directora Shu ”esto es lo que se llama salvada por la campana” pensó.
La Sra. Shu solo llamó para comunicar que los suministros y las donaciones habían llegado. Brit preguntó si todo estaba en orden, no le gustaba que hubiera errores. Todo estaba perfecto, al finalizar la llamada otra llamada se conecto.
-“¡Hola, Wang!” Era su asistente.
-“¡Hola, Srta. Su! Solo la llamo para comunicarle que le he concertado una cita para mañana a las 3:30 de la tarde con la empresa de bienes raíces, si lo desea la puede cancelar y posponer para otro día”.
-“Perfecto Wang. Por favor envíame los datos de los inmuebles seleccionados, para echarle un vistazo”.
-“De acuerdo Srta”.
Brit termino la llamada, y le dio una sonrisa a Coni diciendo “hoy me ofrezco a ir de compras” decidió llamar a Yeni, esta acepto a acompañarlas sin dudar.
Coni por su parte estaba feliz de no quedarse en el hotel toda la tarde, le dio un pulgar hacia arriba y con un guiño dijo “solicito la presencia de Sara ¡por favor!”
La chica le cayó súper bien y podrían llegar a ser muy buenas amigas, prefería quedarse toda la tarde en compañía de ella que cinco minutos con Yeni.
Brit encontró la mejor excusa para no hablar de Daniel con Coni. A ella le agradaba mucho la pequeña Sara, aunque sentía un poco de pena al pensar de cómo podía tener un novio, que coquetea con las demás en frente de ella, aun así no se opuso a que las acompañara.
Coni llamó a Sara y la invito plácidamente, Sara acepto con una cara radiante de felicidad, pues mientras más tiempo pasara con su futura cuñada ¡mejor!
En un lugar de la ciudad.
Daniel llevo una mañana de perros, no se podía asentar ni una mosca en el, hoy llevaba puesta la cara de amargado, pero quienes pagaron el pato fueron sus pobres empleados los cuales son muy inteligentes porque ni siquiera se sentía su presencia, se escuchaba un silencio mortal en toda la oficina, lo único que se escuchaba de vez en cuando era el chillido de Daniel.
