
Sinopsis
El sueño de Samira se cumple cuando un accidente aéreo la deja a solas con su amo el príncipe Haidar. Mientras que el encuentro con la prometida de Haidar es interrumpido por el accidente de avión que tuvo, lo sentimientos de Samira hacia él crecen cada vez más entre tanto se encuentran perdidos en el desierto. Varias noches de pasión vive esta pareja bajo los efectos de luna que los lleva a cuestionar el lugar que cada uno poseía en la vida del otro. Pero dicen que el amor vence cualquier obstáculo, ¿Para ellos será igual a pesar de las tradiciones familiares que Haidar debe seguir?
capitulo 1
La decisión está tomada.
La fiera mirada de Haidar era tan poderosa como la de su padre, el príncipe, que prontamente se convertiría en un rey no lograba comprender porque su padre se empeñaba en seguir las absurdas tradiciones.
Sin embargo, su deber era acatar esas tradiciones para pasarlas de generación en generación.
—La decisión está tomada Haidar, debes desposar a la princesa Elira sin cuestionar mis demandas, ¿lo comprendes?
—Por supuesto que si padre.
—Viajaras a las tierras de la princesa para presentar tus respectos, llevarle regalos y portarte con ella como el príncipe que eres.
El príncipe asiente mostrando una fría mirada a su padre quien ya había elegido por él.
Haidar da la vuelta para regresar sobre sus pasos, era hora de tomar un vuelo para ir a conocer a su futura esposa.
[…]
A Samira le fue ordenado empacar los regalos que el príncipe le entregaría a su prometida, la joven acomoda las cosas con sumo cuidado para no dañar nada, estaba tan nerviosa que su trabajo era lento.
—¡Samira! ¿Qué es lo que haces? ¿Por qué aun no has terminado con eso?
—Casi termino.
—El amo ya está esperando.
Samira termina por empacar todo y rápidamente los sirvientes llevan todo para el avión.
Joven doncella da algunos pasos y desde lejos puede ver el avión privado donde se encontraba su amo, suelta el aliento contenido.
Entre tanto Haidar se encontraba sentado y preparado para partir, mira a su alrededor por el rabillo del ojo y se percata de que su padre se encargó de enviar un pequeño grupo de hombres para servirle.
—Necesito que venga conmigo una sirvienta—proclama, una pandilla de hombres no lo iban a atender como a él le gustaba.
Conocía las intenciones de su padre.
No deseaba que tuviera ningún tipo de tentación carnal.
Mientras que Samira contempla el avión a lo lejos, un par de manos de manos se posan sobre sus hombros provocándole un infarto de muerte.
—Tú serás la elegida para la petición del amo.
—¡¿Qué?!
Samira fue arrastrada hacia la pista y al percatarse hacia donde se dirigía el corazón de ella comienza a palpitar frenéticamente.
Al llegar a la puerta del avión y antes de que pudiera dar algunos pasos en las pequeñas escaleras.
—Servirás al amo —le susurran al oído para luego empujarla hacia la entrada del avión.
Durante el vuelo no se podía creer donde estaba sentada.
Sus nervios brotaban a flor de piel.
Observa a su amo desde su asiento en la parte de atrás, muerde sus labios, pero niega mentalmente volviendo la vista hacia la ventanilla ovalada.
Volaban sobre el basto desierto de Dubái.
La hermosura que contemplaban sus ojos no lo igualaba ningún otro paisaje.
Medio sonríe.
De la nada el avión comienza a estremecerse un poco que la lleva a mirar hacia los pasajeros, luego vuelve la vista hacia la ventana y frunce el ceño al percibir una especie de ola, pero de arena.
—¡Dios mío! —musita para luego cubrir sus labios.
Rápidamente se coloca el cinturón de seguridad cuando aquella ola marrón envuelve el avión, ella se aferra al asiento mientras que la avioneta no paraba de estremecerse.
Haidar observa por la ventanilla y no logra mirar nada, todo estaba revuelto allá afuera, era evidente que una tormenta de arena alcanzo la avioneta.
—Amo —uno de sus sirvientes se acerca para abrochar su cinturón —. Es peligroso.
De pronto una fuerte turbulencia estremeció fuertemente el avión que el sirviente salió disparado hacia el techo.
Haidar miro como cae al suelo abruptamente sin despertar.
El avión gira con fuerza para impactar con algo que termino por destrozar el lado contrario donde estaba sentado Haidar.
El príncipe observar cómo los sirvientes salen disparados con sus asientos fuera del avión, seguido de eso la avioneta avanza un poco más golpeándose contra la arena.
Un remolino de arena se formuló dentro del avión mientras que este daba vueltas, para ese entonces, el príncipe ya no pudo ver nada más.
Samira cubrió su rostro con sus manos mientras que sentía como su cuerpo se golpeaba con cada impacto que el avión recibía.
Sabía que ese era su fin…
Y el de su amo.
El rey perdería a su único heredero.
hola bellas, la historia ya esta completa. espero que la disfruten...
