Librería
Español
Capítulos
Ajuste

Capítulo 3

—En serio, Bianca. Te enojas porque no te fijas por dónde vas —dice mi hermano —Este chico se olvidó de decir que me llamó ciega. —Me llamó ciega y dijo que no le importa ayudar a los necesitados —digo yo —.

—Oh, la llamaste ciega. Mal movimiento. Si te ataca mientras duermes, ahora sabes su razón —dijo Chiara. —Sí, hermano, no se anda con rodeos sobre su vista. No puede esperar la verdad —dijo mi hermano. —Ustedes dos son unos malditos imbéciles y deberían morirse —me marché. —Antes de que ataque a alguien, nos vemos luego —Chiara me siguió.

—Ahora entiendo a qué te referías con que tienes una hermana con problemas mentales —dice Nicolás. —No te preocupes, vámonos —responde ella. Me detengo y me doy la vuelta. —No, tiene que ponerse al día y tenemos un proyecto juntos —digo.

—Se trata de sexo, y te falta conocimiento en ese tema. Se nota que se acuesta con cualquiera. Es más bien que te está diciendo qué escribir. —Eres buena escribiendo ensayos e informes —dice ella —Esto va a ser difícil para mí. No quiero hablar de sexo con un desconocido que además es un imbécil.

—Bien, que hable y yo escribiré. Debería ser sencillo. Podríamos hacerlo fácilmente. Además, tenemos una prórroga —digo. Ella niega con la cabeza —La última unidad trataba sobre sexo y bebés. Trataba sobre el cuerpo humano —dice. Mierda, estoy atascado. ¿Por qué acepté esto?

—No debería ser gran cosa. Será rápido. Como dijiste, probablemente sea un mujeriego. Quién sabe todo. Es el segundo mes de clases. La mayoría de las cosas que aprendimos son de la preparatoria. No está muy atrasado. —digo. Los chicos se acercan a nosotros.

—Tengo que ir a mi clase de negocios, y él también —dice mi hermano. Así que Nicolás estudia medicina y administración de empresas. Tiene sentido que estudie administración de empresas, ya que su padre es multimillonario. Aunque no estoy seguro de que estudie medicina.

—Mientras ambos estén a unos metros de mí, no me importa dónde estén —digo. Quizás sí me importa dónde está Damiano. —Si desaparezco durante minutos y no saben dónde estoy, se ponen a llorar y a preocuparse. Dejen de fingir que no les importo —dice mi hermano.

—Eso fue en el instituto, ahora somos adultos y podemos hacer lo que queramos —dije, y él se quedó callado. Nicolás negó con la cabeza. No tenía ni idea de por qué me enteraba ahora de que era el mejor amigo de mi hermano. Antes Damiano había dicho que era como su jefe y lo miró buscando su aprobación. —Bueno, nos vemos en casa o en la fiesta de esta noche si vas —dijo, pasando junto a nosotros. —No bebas demasiado —gritó, alejándose.

Mi teléfono vibra en mi bolsillo. Lo saco para ver quién me escribió. —¿Quién te escribió? —me pregunta Chiara. Miro la notificación y veo que es Matteo. ¿Qué querrá de mí? —¿Qué te escribió? —pregunta ella.

Abrí el mensaje: "Sé que no quieres hablar conmigo ahora mismo, pero nos vemos en nuestro sitio después de clase. Es una emergencia", me escribió. —Bia —dice Chiara ——Dijo que lamenta haber vuelto a preguntar por sexo —digo—. —Aquí vamos otra vez, de todas formas tengo que irme, mi clase de economía empieza en unos minutos —dice ella.

—Yo también tengo un examen sobre la historia de los médicos —digo. Regresamos al campus y nos separamos. Entro a mi clase y todos me miran fijamente. —¿Qué demonios quieren? —digo, y todos apartan la mirada. —Hemos oído que vas a trabajar con el chico nuevo y que le pondrás al día —dice Serena.

—Va a ir a la fiesta por si alguien quiere ligar con él —grito, y todos me miran —¿En serio? —dicen todos, y yo asiento mientras me siento. Entra nuestro profesor y deja una hoja de papel en el escritorio de cada uno. Llega a mi escritorio y tira el papel de golpe. No sé qué problema tiene conmigo. Estoy aprobando su clase con sobresalientes.

treinta minutos después

Termino mi examen y lo dejo en su escritorio. Salgo del aula. Esta era la última clase del día. El examen fue sorprendentemente fácil. Todos los demás todavía tienen clase, así que estaré solo por la tarde. Me dirijo a mi coche para ir a casa. Quiero dormir antes de ir a trabajar.

—Cariño —escucho la voz de Matteo —Sí —me giré —Escucha, lo siento por lo de antes, no debí haberlo mencionado. Sabes que respeto tu decisión —dice. Mi instinto me dice que no le crea y mi corazón me dice que le crea. —Escucha, Matteo, si sabes que no puedes estar conmigo si no tienes sexo, entonces por supuesto que puedes terminar conmigo —me duele decirlo, pero es la verdad.

—No, lo siento, no debí haberlo mencionado. Puedo esperar hasta que estés lista. Simplemente me enojé porque aceptaste la tarea —dice. Se va y no quiere romper conmigo. Lo amo de verdad. —De cualquier manera, tendría que hacer el proyecto con un hombre. Tu compañero no puede ser del mismo género porque ambos géneros ven el sexo de manera diferente —digo, y él me mira sorprendido. ¿Acaso no le habían dicho esto?

—Me dijeron que puedes hacerlo con cualquiera —dijo. Vittoria debió de habérselo dicho, ha intentado terminar nuestra relación tantas veces y nunca funciona. —Quien te lo dijo te mintió —se acerca a mí y me abraza —Estamos bien ahora —dice y asiento —Tengo que irme a casa a dormir antes de ir a trabajar —digo. Me suelta —¿Cuándo vas a dejar ese trabajo? —pregunta. Es el primer hombre que conozco al que no le importa lo que hago por la noche. Sé que no le gusta, pero confía en que no haré nada grave que se considere infidelidad.

—Cuando me aburro. Lo hago por diversión. Además, los hombres de allí respetan que no quiera que me toquen. Lo hago por diversión. No es que necesite el dinero. Echo de menos verte allí —digo.

—Sé que lo haces por diversión y confío en ti. Además, oí que la fiesta se pospuso para mañana —dice. —Ah, qué bien, hoy ha sido un día largo para mí. —Qué bien, adiós —le doy un beso rápido en los labios, abro el coche y me subo.

Nicolás

Es la primera vez que veo a esta chica y no puedo sacármela de la cabeza. Quizás si me acuesto con ella pueda olvidarla. Parece del tipo que se deja llevar por los hombres. No tiene límites. Su hermano podría matarme si la lastimo, pero qué más da, necesito sacarla de mi mente.

Cuando supe que el chico casi la estrangula, quise matarlo en ese mismo instante. ¿Por qué me siento así?

Necesito meterme en sus pantalones, una vez que lo haga, podré dejar de pensar en ella.

—Nico —dijo Dami, sacándome de mis pensamientos —no me llames así en público —le gruñí —¿Por qué odias tu segundo nombre? —preguntó.

—¿Por qué odias tanto a Damiano? —Le pregunté lo mismo. Me di cuenta de que cuando llamó a su hermana Bianca, ella se quedó paralizada. Sé que odia ese nombre, pero ¿por qué ella? ¿Pasaron por lo mismo? Bianca Bianca Carbone Ferraro le sienta bien y la hace ver poderosa. ¿Por qué estoy pensando en ella?

Y aquella llamada iba a cambiarlo todo.
Descarga la aplicación ahora para recibir recompensas
Escanea el código QR para descargar la aplicación Hinovel.