Librería
Español
Capítulos
Ajuste

Capitulo 3

Julia

Y la frase sigue resonando en mis oídos “¡Por favor, te necesito!” maldición cómo puede decir eso con tanta convicción Dejo escapar un largo suspiro y sigo tratando de elegir las palabras adecuadas para decirle.

— Senhor Santis, creo que es mejor que vea a alguien más que lo acompañe . - Pregunto.

—¡Julia te necesito! - Habla de nuevo con tanta convicción que termino inquieta en mi silla tan emocionada que estaba por él.

"Señor Santis, ¿qué voy a hacer en este lugar?" — Le pregunto aún curiosa por saber qué haría en un lugar con él.

“Simplemente saldrías a cenar conmigo y te quedarías a mi lado. “Habla como si no fuera gran cosa.

"¡Está bien, déjame aclarar esto!" ¿Quieres que vaya a tomar notas? —pregunto, todavía curiosa.

- ¿La verdad no? - Responde rápido y no entiendo nada más.

"Creo que me estoy confundiendo, ¿voy a trabajar o no contigo en esta cena?" - pregunto confundido.

“Julia, necesito que te hagas pasar por mi novia. - Él pide.

"Creo que no escuché bien?" - Respondo pensando que escuché mal.

"¡Sí, lo escuchaste!" - responde y me sorprende recibir una propuesta así.

-¿Porque yo? - Pregunto con curiosidad.

"¿Y por qué no?" ¡Eres una mujer hermosa y me gustaría que te hicieras pasar por mi novia para no tener ningún problema! - Él confiesa.

— Gracias por el cumplido, pero en mi opinión debes tener amigas que puedan pasar por tu novia, ¿no? - Pregunto sintiendo el sabor amargo en mi boca solo de pensar en él con otra mujer que no sea yo.

"No quiero a ninguna otra mujer más que a ti, así que ¿me vas a ayudar o no?" pregunta con curiosidad.

— ¿Tienes que usar algún tipo específico de ropa? - Pregunto con curiosidad.

"No te preocupes, te traeré la ropa". —Habla como si fuera normal elegir ropa para una mujer y tengo celos de imaginármelo comprando para otra mujer.

"¡Señor Santis, no necesito que me compre ropa!" — Aviso que deje en claro que no aceptaría folletos.

— Es un regalo para ti ya que me estás ayudando y por mucho que no quiera ir a esta bendita fiesta de reencuentro, no me la puedo perder. - Contesta y no reacciono y digo lo que pienso:

— ¡No tiene que hacerlo, señor, y no me cuesta nada salvarlo! — Vuelvo a insistir y tanto como ahora estoy disfrutando la idea de verlo eligiendo un atuendo para mí.

"¡Todavía lo quiero!" - Declara y me mira y me dice: - ¿Tienes preferencia por alguna tienda?

"¡Sin preferencias!" - Respondo sinceramente.

“Entonces no te preocupes, enviaré tu ropa a casa más tarde. -Dice con una sonrisa.

"¿Necesitarás mis medidas?" Pregunto sintiendo mi cara sonrojarse.

— No lo necesitaré, tengo tus medidas grabadas en mi memoria. — Bromea y no sé si dice la verdad o no, pero bueno, cuando llego a casa separo un vestido y si huele a guardado lo mando a una lavandería para que lo laven en seco.

“Voy a querer saber cómo sabes eso. - Yo le pregunto.

- ¡La verdad no! - Dice sonriendo.

- ¡OK entonces! — Respondo encogiéndome de hombros y mirándolo y haciéndole una pregunta: — Señor, aclareme una duda.

"¡Si puedo responder!" - Juega.

"¿Por qué exactamente quieres que sea tu novia fingida?" - Pregunto con curiosidad.

“He tenido problemas con algunas de las mujeres que asisten a estas reuniones. - Se confiesa sin gracia.

- ¿Grave? —pregunto en estado de shock.

- ¡De verdad! Cada vez que hay este tipo de reuniones, vienen a mi lado haciéndome propuestas. -Comenta poniéndose rojo y me parece lindo.

"¡Caramba, estoy sorprendido por su audacia!" - Respondo sinceramente.

— No me gusta que las mujeres sean demasiado tiradas, creo que soy demasiado viejo y me gusta hacer la conquista. - Responde sinceramente.

"Entonces, si quiero enviarte la señal, ¿ estoy siendo demasiado audaz?" - Le bromeo con curiosidad.

— Oh cielos, si eres tú, aceptaré todos tus avances y osadías. - Bromea y estoy seguro que hay una pizca de verdad en su broma y mis bragas se humedecen solo de pensar en ser atrevida con él.

— ¡Puedes avisarme cuando quiero ser audaz y directo! Me reí sintiendo que se me cortaba la respiración.

"¡Lo espero con ansias!" — Bromea Senhor Santis, guiñando un ojo y yo sonriendo.

"Entonces te haré pasar por tu novia ficticia y te salvaré de los devoradores de hombres". — Me burlo de él.

— Jajaja , muchas gracias, no soy muy fan de estas mujeres que son muy vulgares. - Confiesa y siento celos de él, por escuchar que había una puta corriendo detrás de mi hombre.

Oh, mierda, quítate de la cabeza que él no es tu hombre, solo está pidiendo ayuda adicional y no que tengas una cita caliente con él. — pienso con amargura.

-¿Entonces? pregunta pensativo.

- ¿Entonces que? - pregunto sin entender nada.

— ¿Todavía aceptas hacerte pasar por mi novia? - Pregunta y noto un dejo de ansiedad y creo que está en mi cabeza y le respondo:

-¡Esta bien, acepto! - Apenas termino de hablar me jala a sus brazos y me abraza. Por primera vez que sentí su cuerpo contra el mío sabía una cosa que definitivamente estaba jodida.

Dejo sus brazos de mala gana, no se siente bien que una empleada esté abrazando a su jefe y que Dios me perdone yo era una puta que quería volver a sus brazos y pedirle que me follara contra la mesa.

"¡Tú, no sabes lo agradecida que estoy!" Él sonríe y me veo sonriendo también.

— Ah, sí, me vas a agradecer, puedes avisarme que cuando necesite ausentarme o incluso llegar más tarde o salir temprano, usaré este gracias. — Me burlo de él haciéndolo reír y creo que obtiene una hermosa sonrisa.

— ¡Me gustaría hacer y también recibir otro tipo de agradecimiento que no solo te complacería a ti, sino a mí también! —Declara y guiña un ojo y creo que debo haber estado soñando cuando escuché eso.

Y cuando iba a preguntarle qué dijo, noto que ya desapareció y volvió a su cuarto y me pregunto qué escucha y lo digo en voz alta sin darme cuenta:

"Maldita sea, ¿qué fue eso?" pasó aquí? - Me pregunto.

-¿Qué pasó? — Escucho la voz de Luiza a mi lado y termino dando un grito sobresaltado:

"Mierda, no me hagas eso". - grito poniendo mi mano en mi corazón tratando de calmarlo.

—Oh, lo siento, te escuché hablando solo y pensé que me habías llamado. - Ella contesta sin gracia.

— No hay problema y ahora dime ¿necesitas algo? - Pregunto con curiosidad.

"Oh, necesito saber si puedo usar tu fotocopiadora". -Me pregunta y yo sonrío.

- ¡Claro que sí! Ponte cómodo y ¿tienes planes para el almuerzo? - Pregunto con curiosidad.

"Sin plan, ¿por qué?" - Pregunta con curiosidad mientras usa la fotocopiadora.

"¿Te gustaría almorzar conmigo?" — le pregunto.

"Nuestro sexy jefe, ¿no te necesitará?" ella bromea y pone su mano cerca de su cara y comienza a abanicarla como si estuviera caliente y no me gusta la forma en que piensa sobre él.

— ¡No, va a salir a arreglar unas cosas! ¡Estoy libre! —Juego con ella tratando de calmar los celos y no ser posesivo con mi jefe.

- ¡Cerrado! Te espero al mediodía para que le demos al reloj y luego almorzamos en Mercy, ¿qué te parece? —pregunto, deseando almorzar y preguntándome qué serviría hoy la gente de Mercy .

— Puedes dejar a Julia ahora, voy a la recepción y suelto a uno de los chicos que tomó mi lugar. Ella responde y me río. Y mi día transcurrió sin tener ningún incidente.

Mi jefe y él deben volver tarde. Termino mi día y apago todo y cuando salía suena mi celular y al contestar escucho la voz sexy de mi jefe diciendo:

— ¡Julia, ya te enviaron la ropa a tu casa! —Me advierte con voz sensual y antes de preguntar siquiera qué había comprado, corta la llamada.

"Oh mierda, ¿qué me compró este hombre?" - pregunto curioso y no puedo esperar a llegar a casa para ver lo que había comprado.

Descarga la aplicación ahora para recibir recompensas
Escanea el código QR para descargar la aplicación Hinovel.