Hermosa Noruega
A pesar de que los asientos del avión son muy comfortables, Graham y Linny se sienten terriblemente cansados debido a tantas horas de vuelo.
Los dos se sienten adoloridos al haber estado sentados por tanto tiempo.
Además de que el evidente cambio de horario les está haciendo pasar un mal rato.
Cuando los dos pueden, por fin, pisar el aeropuerto Internacional de la ciudad de Oslo, Noruega se sienten agradecidos de haber llegado con bien a su destino.
Al igual que todos los pasajeros con los que ellos habían viajado.
Graham y Linny estiran sus piernas y su cuerpo mientras esperan que su equipaje aparezca por la banda transportadora.
"Graham, debo ir al baño, no tardaré!"
Dijo Linny cubriéndose la boca con su mano para reprimir una arcada.
La niña salió corriendo hacia los sanitarios pues tenía que vomitar!
Graham miró a la chica desaparecer rápidamente por la puerta de los servicios y un suspiro desanimado abandonó la boca del hombre.
Lo único que restaba era que ambos estuvieran establecidos en la casa Bergen para que pudiera lidiar con esa situación.
Era evidente que la chica estaba embarazada del maldito hijo de puta cobarde que la maltrató por tanto tiempo.
"Te sientes mejor?"
Cuestionó Graham a la chica tan pronto ella salió del baño.
"Mucho mejor tío Graham."
"No sabía que podría marearme tanto debido al viaje en avión."
Graham sonrió ligeramente al escuchar las inocentes palabras de la niña.
El hombre le ofreció su brazo para que pudieran abandonar juntos el aeropuerto.
"Tomaremos un auto que nos llevará a la pequeña ciudad de Bergen, la tierra natal de tu madre y mía."
Comentó sonriendo Graham.
El aire dulce de la ciudad de Noruega llenó los pulmones de tío y sobrina antes de que abordaran un lujoso auto hacia la pequeña ciudad.
Linny se deleitó con las maravillosas vistas de Noruega.
Esa fue la primera vez que la chica escuchó el hermoso idioma que hablaban el chofer y Graham.
"Es noruego Linny, te enseñaré más adelante."
"Aunque debes saber que estoy oxidado, pues hace tiempo que no hablo mi lengua natal."
Se disculpó Graham con la chica.
Linny siguió mirando por la ventana el paisaje que parecía sacado directamente de hermosas películas de ensueño.
"Muy pronto visitaremos la pintoresca y moderna ciudad de Alesund."
"Podremos mirar por las noches de invierno las espectaculares auroras boreales y comeremos comida típica de Bergen."
Graham hablo con nostalgia y emoción combinadas.
"La ciudad en verdad que es hermosa, apacible, moderna y turística, ya verás que te fascinara Linny."
Los ojos de la chica no podían dejar de mirar tanta belleza natural.
Ante ella el césped verde, las hermosas montañas nevadas, las miles de flores, las casitas con techos de past y los edificios pintorescos la dejaban sin aliento.
En especial los edificios antiguos, los cuales parecian llenos de vida e historias interesantes.
Linny se sintió tan feliz, libre y tranquila al saber que estaba a kilómetros de distancia de su maldito torturador y su malvado padre.
Ahora la chica podía comenzar de nuevo.
Ella podía vivir una vida apacible. En Noruega.
"Mira Linny, estamos llegando a la casa de tu madre."
Comentó entusiasmado Graham al ver a lo lejos una pequeña casa de paredes rojas, techo de dos aguas con pasto sobre el y ventanas con marcos de color amarillo.
Había flores adornando las ventanas y la entrada de la pequeña y preciosa casita!
"Incluso tiene una chimenea de ladrillos rojos!"
Comentó emocionada Linny.
Graham tiene una sonrisa gigante cuando desciende del auto y ayuda a descender a Linny también.
Mientras Graham baja el equipaje del auto y paga por el viaje, Linny camina hacia el pequeño bosque ubicado detrás de la casa.
Ella quiere admirar la maravillosa vista natural.
En medio de todo ese verde, destellando hermosamente, yace un pequeño lago semi congelado.
Un viento frío acaricia las mejillas de la niña quien se coloca la capucha de su sudadera gris.
Frotándose las manos frías, Linny camina de regreso hacia la casa al escuchar la voz de Graham que la llamaba.
"Quiero que conozcas a unos amigos míos."
Dice Graham quien extiende su mano hacía la chica.
La jovencita observa a dos hombres rubios, altos y delgados que están de espaldas hacia ella.
"Linny, él es Raner Nielsen, mi querido amigo de juventud."
Linny estrecha encantada la gigante y cálida mano del señor Raner quien tiene unos preciosos ojos azules apacibles, una constitución fornida y una sonrisa afable en su rubio rostro.
"Velkommen liten Linny."
Dice el hombre con voz y acento masculino.
"Eso significa Bienvenida pequeña Linny, en Noruego."
Explica Graham las palabras del señor Raner hacia la chica.
"Linny, ahora quiero que conozcas a Kalevi Nielsen, hijo de mi buen amigo, Raner."
Linny se queda sin aliento cuando observa al guapo chico quien es la viva imágen de su padre, joven y extraordinariamente apuesto.
Kalevi sonríe de forma esplendorosa derritiendo por completo el corazón de la pequeña Linny.
"Velkommen liten Linny."
Kalevi da la bienvenida con su jovial y masculina voz.
La chica se queda muda cuando escucha la hermosa voz del apuesto chico.
Un nerviosismo la invade cuando la gran y suave mano del joven aprisiona la suya.
"Mucho gusto..."
Consigue susurrar Linny despues de permanecer perdida en los hermosos ojos azul cielo del hermoso Kalevi.
Los ojos de Linny recorren la hermosa cara masculina del chico, sus preciosas cejas rubias, sus labios rojos, la pequeña nariz del chico...
Sin poder evitarlo, Linny desliza sus ojos por todo el cuerpo fornido y delgado del chico, quien está ataviado con una playera azul oscuro y una jeans deslavados que le quedan de maravilla.
Un rubor caliente se extiende por las mejillas de la chica cuando un leve carraspeo de alguno de los hombres le hace recuperar el sentido.
"Velkommen, Velkommen!"*
La voz del señor Raner rompe el hechizo de amor que Kalevi lanzó sobre Linny.
"Los hemos estado esperando!"
"Linny, quieres hacer el honor de abrir la casa de tu madre?"
El señor Raner, extiende las llaves de la puerta principal de la casa hacia la pequeña Linny quien las toma con sus pequeñas manos.
Graham toma del brazo a la chica para que juntos puedan abrir la casa donde alguna vez vivió, Laurie Janders, madre de Linny.
Deslizando la llave en la cerradura, la puerta roja de madera se abre revelando una preciosa casa de una planta, espaciosa, limpia y bien iluminada.
"Por dios...es hermosa!"
Linny no puede creer que ella vaya a vivir en esa pintoresca y bella casa en el campo.
Y en Noruega!
"Necesitaba algunas reparaciones, pero nos hicimos cargo de ellas."
"No es cierto Kalevi?"
El señor Raner cuestiona a su hijo quien no ha despegado los ojos de la bella chica.
Linny, de largo y sedoso cabello color chocolate claro, tez de porcelana y ojos miel con vetas verdosas...
Pequeños labios de fresa aunado al delgado y bien formado cuerpo de la chica, atrae irremediablemente al joven Kalevi.
"Kalevi?"
Cuestiona de nuevo su padre.
Kalevi responde saliendo del trance en el que esta sumergido observando a Linny.
"Así es papá."
"Cambiamos algunas secciones del piso que estaban dañadas."
"También pusimos marcos nuevos a las ventanas y reemplazamos los vidrios rotos."
"Los muebles llegaron esta mañana."
"Si no les gusta la forma en que los hemos acomodado."
Kalevi habla sin dejar de mirar intensamente a la niña.
"Mi papá y yo podemos ayudarles a moverlos de la forma en que les parezca mejor."
Kalevi remata sus palabras sonriendo hacia Linny quien admira el interior de la casa a detalle.
La chica no puede evitar sentirse tímida cuando su mirada se encuentra con la de Kalevi.
El rubio chico se deleita al observar el rubor extenderse por las mejillas de porcelana de la niña.
"La disposición es perfecta!"
"Raner, viejo amigo, es tal como la recuerdo!"
Comenta emocionado Graham hacia su amigo.
Los dos hombres rien antes entablar una charla amena.
Linny mientras tanto arrastra su maleta hacia el pasillo para seguir conociendo la casa de juventud de su madre.
"Puedo ayudarte a llevar tu maleta?"
Pregunta amablemente Kalevi hacia la chica.
"Gracias."
Susurra apenada la chica.
Ambos caminan en silencio al fondo del pasillo cuando la voz de Graham les hace voltear la mirada.
"Linny, esta era la habitación de Laurie."
"Me gustaría que fuera tuya ahora."
La mano de Graham toma el pomo de la puerta para que Linny pueda entrar en ella.
Una hermosa cama matrimonial blanca yace a un costado de la gran ventana alargada que permite ver hacía el lago y el pequeño bosque trasero.
Un sencillo escritorio de madera junto con un pequeño asiento.
El alto librero con algunos libros antiguos, un pequeño tocador con espejo y un armario cuadrado de madera componen la hermosa habitación que perteneció a la madre de la chica.
"Casi puedo ver a Laurie de pie mirando por la ventana."
Comenta nostálgico Graham quien camina hacia dentro de la habitación.
El señor Raner aparece en el marco de la puerta, pero no entra en la habitación.
"Juro que todavía puedo oler su perfume..."
Comenta el padre de Kalevi quien desaparece despues de pronunciar sus palabras.
"Es muy hermosa y acogedora."
Comenta finalmente Linny haciendo que Graham se gire para enfrentarla.
La chica casi puede jurar que Graham tiene los ojos húmedos en ese preciso instante.
"Lo es, ciertamente lo es."
"Iré a ver a mi amigo Raner, disculpen."
Graham salió rápidamente de la habitación.
Linny frunció el ceño al observar la extraña actitud de Graham.
Kalevi comprende la actitud de los hombres por lo cual comenta.
"Linny, lamento mucho el fallecimiento de tu madre."
"Mientras mi padre y yo reparábamos esta casa, él me contó que ellos tres siempre fueron muy unidos desde pequeños."
El chico se refiere a que Graham, Raner y Laurie fueron amigos de infancia y juventud.
El apuesto joven se acerca hacia la bella chica quien lucha por no mostrarse nerviosa ante él.
"Esta habitación la reacomode solo, pues mi padre no quiso poner un pie en ella."
"Al parecer, a ellos dos les duele demasiado el fallecimiento de tu madre."
"Es por eso que extiendo mis condolencias hacia ti por su sensible partida."
La chica aprecia mucho las sentidas palabras del joven.
Kalevi no puede dejar de admirar a Linny.
Sin tocarla, Linny siente el calor masculino que irradia del maravilloso cuerpo de Kalevi.
La deliciosa colonia del guapo chico invade los sentidos de Linny.
La delicada y femenina fragancia de la bella Linny hechiza por completo a Kalevi.
Ambos permanecen en silencio mirándose a los ojos profundamente...
***By Liliana Situ***
Valoro mucho tu opinión.
