Capítulo 9
—No sé cómo explicarlo, ¿vale? Es simplemente... diferente.
—Entiendo. ¿Y os volvéis a encontrar después de ayer?
—Hoy fui a mi antiguo departamento a recoger mis cosas y nos conocimos de casualidad.
—Mmm, lo entiendo. Y además, odio los chismes a medias. —dice Charlotte haciendo un gesto con las manos.
—Me ayudó a derribar la puerta porque mi ex hijo de puta cambió la cerradura de la puerta sin siquiera dejarme sacar cosas ni avisarme. Había que ver, era un caos total, incluso había condones usados tirados al suelo.
—Me alegro que lo hayas tocado, verdad Vivienne. —dice Charlotte obviamente.
—Algún día tendría que tocarse. —dice Minji.
—Bueno, eso quedó en el pasado. Lo mejor que hice en mi vida fue decirle que se fuera a la mierda. me siento ligera.
—Un brindis. — Minji levanta su copa frente a nosotros.
—A mí. — Coloco mi vaso al lado del de Minji.
—Vivienne. — Lo dicen todos juntos y bebemos.
—¿Ya sabes dónde vas a vivir? —pregunta Charlotte.
—No, estoy buscando por todos lados pero no encuentro nada en mi presupuesto. — Suspiro con cansancio.
—Sabes que puedes quedarte en casa el tiempo que necesites. — Minji como siempre servicial.
—¿Y verte a ti y a tu vecina besándose, casi teniendo sexo en la sala mientras yo veo una película? No, gracias.
—Sabes. — se encoge de hombros.
—Y tú Minji, ¿es sólo pasar el tiempo o te cae bien tu vecino? —pregunta Charlotte.
—Es complicado, por ahora estamos disfrutando de la compañía del otro. Simplemente lo dejaré pasar, ¿entiendes?
—Soy así con el chico con el que estoy saliendo. Es bueno para mí, ya sabes, me gusta su compañía pero no pienso en el compromiso, no pensamos en el compromiso. —¿Te gusta una amigos con derecho? —pregunta Minji.
—Casi eso. —dice Charlotte simple y luego sonríe. Creo que no es sólo una amigos con derecho.
—Ok, cuando resulte que no es sólo una amigos con derecho, háznoslo saber, brindaremos por tu felicidad. — Minji levanta su copa y le guiña un ojo a su amigo.
—Necesitaba esto, mis amigos locos y despistados y bebidas coloridas.
—También te queremos el pelo rizado.
—Bueno, ¿quieres otra ronda?
—Me apunto. —dice Charlotte sencillo.
—Camarero, una ronda más, para todos. — El camarero, que por cierto es muy guapo, asintió desde lejos.
—¿Qué conocimiento, no? — La voz de Alexander detrás de mí me hace estremecer sin razón aparente.
—Qué mundo tan pequeño, ¿verdad? — Me giro para mirarlo.
—¿Entonces eres la chica que besó a mi mejor amigo? Encantado de conocerte William. — Se presenta el chico al lado de Alexander aunque ya nos conoce de lejos.
—¿William? — Charlotte se gira para mirar al chico.
—Espera, ¿es ese el chico con el que estás saliendo? — pregunto señalando a William.
—¿Y ese era el chico al que besaste? —pregunta Charlotte señalando a Alexander.
—Espera, ¿se conocen? —pregunta William confundido.
—Esto es mejor que una telenovela mexicana. —dice divertido Minji, tomando un sorbo de su bebida.
—Vale, todo se volvió confuso de un momento al otro. Tú.— Señalo a William. — ¿Ese es el chico que sale con Charlotte? — Él asintió.
—¿Y tú, la loca que besó a mi mejor amiga, eres amiga de Charlotte? ¡Qué mundo tan pequeño! —dice riendo.
—Vaya, me alegro de haber venido, la diversión solo aumenta. —dice Minji apoyándose en la barra del bar.
—¿Quieres unirte a nosotros? — Charlotte pregunta a los dos.
—Para mí por mí no hay problema. ¿Alexander? —pregunta William a su amigo que está a su lado.
—Para mí por mí no hay problema. —dice mirándome. — Claro, si todo está bien con Vivienne. — Siento que mi garganta se seca de repente bajo tu mirada.
—Por mí está bien. — Digo para ocultar que me desconcertó tu mirada.
William se sienta al lado de Charlotte y Minji mueve deliberadamente el asiento a mi lado, dejando el espacio abierto para Alexander, ella no sirve.
—Entonces, ¿qué vas a beber? —pregunta Minji con mi expresión más descarada.
—Una Martine está bien. —dice Alexander, jugando con la llave del coche en sus manos.
—Quiero una piña colada, por favor. — preguntó Alexander al camarero.
—¿Qué es eso Alexander, vas a tomar Richard en un día laborable? —pregunta William ya que la bebida está hecha con Richard, leche de coco y jugo de piña.
—Estoy de humor para un cambio. —dice, apoyándose en el respaldo del sillón en forma de C que hay alrededor de la mesa. Su brazo está detrás de mí, puedo ver su mano colgando del otro lado, donde está Minji.
—Ok, ¿de qué estabas hablando? —pregunta William y miro a Charlotte, de todos los que estamos en la mesa, ella es la que tiene la lengua más suelta.
—Del ex de Vivienne, ese pendejo. —dice poniendo cara fea al repetirle a Sebastian.
—Después de ti, bueno, besaste a mi amigo aquí. — Me sonrojo ligeramente. — Rompió algunas cosas en la pared y luego puso el sonido, muy fuerte por cierto. Los vecinos se quejaron y ¿adivinen qué hizo? Les dijo a todos que se fueran a la mierda.
—Sebastian es así, solo se preocupa por sí mismo y joder a los demás. — digo, girando la pajita de mi vaso que todavía contiene bebida — Estaba tan conmocionado por la ruptura que para consolarlo llamó a unas zorras al apartamento, dejando el lugar hecho un desastre.
—Escuché, la "pequeña fiesta"... — William hace comillas con los dedos. — Duró toda la noche así que me fui a dormir a casa de Charlotte.
—Lamento las molestias.
—No te arrepientas, no fue tu culpa, es solo mi estúpida vecina que no acepta que una mujer la deje. Antes de que aparecieras, él ya se había liado con otra chica, hizo lo mismo con ella.
—Es bueno saber que no fui el primero. — Levanto mi vaso antes de tomar un sorbo de la bebida.
—Pero dime, ¡lo que hiciste, besar a Alexander frente a él fue increíble! —dice alegremente haciéndome reír. — Había que verle la cara, era hilarante.
—Me hubiera gustado ver el sabor de la venganza. Sebastian puede traicionar cuantas veces quiera, pero si alguien lo traiciona se enoja, se cierra y se esconde, como dice el refrán: cuando le pasa a otro, todo parece menos grave.
—¡Me hice tu fan Vivienne! —exclama William haciéndome reír.
