5
Elize POV
Después de que Matt fue a su habitación, bajé las escaleras de nuevo y esta vez Annie, Ryan y Melissa estaban en la sala de estar.
"Hola" Me senté al lado de Annie.
-Hola- respondieron juntos, se veían tensos. No sonreían, al contrario tenían el rostro cerrado.
-¿Pasa algo? - Yo pregunté
-No, no pasa nada. Mel sonrió, era una sonrisa falsa.
-Está bien entonces -me fui a la cocina. Tomé un vaso de agua y lo bebí, poniendo el vaso en el fregadero a continuación.
Cuando di el primer paso escuché el ruido de voces en la habitación, voces desconocidas.
-¿Dónde está ella? No tiene sentido ocultarlo, lo sabes, era una voz masculina, entré en la habitación y todos estaban allí. Las incógnitas estaban en él, dos hombres y una mujer
-Ahí está -habló la voz femenina y todos miraron en mi dirección, sentí un escalofrío por mi espalda, Annie y Melissa vinieron hacia mí y se pararon frente a mí -Sal de ahí, vamos a llevarla
-No, no lo harás – dijo Margo, los tres parecían no escuchar y comenzaron a correr hacia mí. Al poco tiempo empezaron una pelea, Annie, Melissa y yo corrimos escaleras arriba, ella abrió una puerta y entramos, la mujer nos seguía siguiendo no sé que hizo solo sé que empecé a sentir mucho dolor, yo grité y me tiré al suelo, todo lo que recuerdo es a Mel sosteniendo mi cabeza antes de que me desmayara.
melissa punto de vista
-Annie, se desmayó -Traté de llamar la atención de mi cuñada que estaba peleando con Lillian, después de intercambiar algunos golpes escuchamos la voz de Juliann gritando por su hermana que desapareció repentinamente.
-Elize, despierta. -Annie le dio unas palmaditas en la cara -Ve a llamar a mis padres -Corrí hacia el primer piso, estaban allí con cara de preocupación.
-Melissa mi amor, gracias a Dios estás bien. - Ryan corrió hacia mí abrazándome y besando la parte superior de mi cabeza.
- ¿Dónde está Elize? - Matt preguntó
-Se desmayó, y está en el escondite con Annie -corrieron.
-Llévala a la habitación -dijo John, Matt la tomó en sus brazos y nos dirigimos hacia la habitación de Elize.
-Sabía que iban a atacar, solo que no sabía que sería tan pronto – exclamó Margo pasándose una mano por el cabello.
-Nadie esperaba que fuera tan rápido, mamá – dijo mi esposo, entrelazando nuestros dedos.
-Dijo que iba a volver, no descansará hasta tener a Elize en sus brazos -la miramos, Matt estaba a su lado acariciando su cabello.
-Tenemos que salir de aquí – pronunció Matt.
-Y ya sé a dónde vamos – dijo Margo y todos la miramos y entendimos lo que había dicho. -Haz las maletas, esta noche nos vamos a Greenwichest.
Me dirigía hacia la casa vecina, supe que había nacido la hija de Amber y Joseph. A mi lado me acompañaba mi esposo John, el motivo de ir a visitar a la hija de los vecinos era simple; Cuando esta niña cumpliera años, se mudaría conmigo, después de todo, era la prometida de mi hijo mediano, Maquez.
-Hola, los Miller los esperan en la habitación -Nos recibió Dorota la mucama, le di una media sonrisa y me dirigí hacia la habitación.
-Veo que el niño ya ha nacido- comenté acercándome a la cama donde estaba Amber con su hija en brazos -Es hermosa- acaricié su carita.
-¿Cuál es el nombre de ella? - preguntó mi esposo
-Elize, Elize Miller -respondió Joseph
-Bueno, solo vine aquí para revisar el trato.
-Oras Margareth, somos vampiros también cumpliremos el acuerdo. Al fin y al cabo es ley -me tranquilizó Amber.
-Genial, ahora disfruta de estos años que pasaste con ella -estaba a punto de retirarme -Ah y felicidades por el bebé -sonríe y se va yendo a mi casa.
-¿Viste al bebé? -Preguntó mi hijo Ryan.
-Sí hijo, ella es hermosa – respondí sonriendo y luego el pequeño se fue a jugar.
Estoy seguro de que Matt y Elize serán una gran pareja y muy poderosa.
Abrí los ojos y allí estaban exactamente las cabezas mirándome.
-Elize? Gracias a Dios que despertaste -Margo se acercó.
-¿Qué sucedió? No recuerdo casi nada - Me puse la mano en la cabeza todavía me dolía
-Estamos en peligro aquí Elize, tenemos que movernos -dijo Annie
- ¿Movernos? ¿Qué? ¡No! ¿Y mis padres? No voy a ningún lado sin ellos.
-Ya saben del cambio. Hablamos con ellos y aceptaron. Cuanto más rápido salgamos de aquí, más rápido llegaremos a nuestro destino. -dijo Margo esta vez.
-Dúchate y come algo, nos iremos pronto. - Salieron de la habitación. Me levanté y fui a hacer lo que me habían dicho.
×
Llegamos a esa ciudad y se llamaba Greenwichest, ese nombre no me era extraño, lo había escuchado en alguna parte.
Las casas eran totalmente extrañas y lúgubres, la gente así que ni hablas. Después de caminar unos minutos llegamos a una parte remota del pueblo, la casa donde nos íbamos a quedar por unos días era bastante extraña y aterradora. Mirándolo desde afuera me dio escalofríos, ¿por qué eran así de todos modos? Me estaban ocultando algo.
Entré a la casa cargando mis maletas de dos ruedas.
-Annie muestra la habitación de Elize -Annie estuvo de acuerdo y subimos las escaleras
-¿Has estado aqui antes? Le pregunté a Annie.
-Ya vivimos aquí, esta casa tiene un tono oscuro pero es muy acogedora. -Sonrió tratando de calmarme, lo cual funcionó un poco -Tu habitación está aquí Liz, si necesitas solo llama a la puerta de al lado. -parpadeó.
Entré a la habitación, las paredes eran negras, con una cama doble blanca. Dos candelabros a cada lado de la cama y un closet, el baño era un poco más grande que la otra casa, en la pared y en el piso había azulejos azules y blancos. Me encantó la habitación a pesar de los colores oscuros.
-Elize? -Era Matt
-Puede entrar
-Quieres ver la casa? - Estuve de acuerdo - Así que ven - Me acerqué a él y él unió nuestras manos. Al principio pensé en alejarme porque tenía la mano fría pero decidí dejarlos juntos.
La casa era casi igual a la anterior, solo que con pisos y las habitaciones eran mucho más grandes, cuando pasé por la biblioteca recordé el libro que estaba leyendo en la antigua casa. Maldita sea, debería haberlo traído.
-Así que Elize si necesitas algo solo llámame. Matt dijo y se fue.
-Ok claro- respondí sin que él escuchara.
No había entendido la razón de este cambio, pronto tendríamos que volver después de que todos mis padres me pasaran a buscar. Hablando de padres que los extraño, mamá tenía una pose dura pero sé que me amaba demasiado, papá a diferencia de ella siempre fue muy cariñoso y eso me encantaba de él.
Cuando me di cuenta de que algo húmedo corría por mis mejillas, estaba llorando. Me sequé las lágrimas con la palma de la mano y entré en mi habitación, enterrando la cabeza en la almohada.
×
Me pasé toda la tarde en la habitación, salí solo a tomar algo y luego volví. A decir verdad, no me sentía cómodo en esa casa, se las arregló para ser más aterrador que el anterior, yo eh.
Bajé a cenar y ya estaban todos en la mesa, en cuanto entré al comedor todos me miraron porque ya habían empezado a comer.
-Siento haber tardado tanto en la ducha- sonreí y me senté al lado de Annie.
Empecé a comer en silencio mientras el resto de la gente charlaba animadamente, el tema de la noche era lo felices que estaban de estar de vuelta en Greenwichest.
-Estás muy callada hoy Elize, ¿pasó algo? Melissa me preguntó.
-No me pasó nada Mel, pero este cambio de ciudad me dejo muy confundida. Y después de todo, ¿quiénes son esas personas que se fueron a casa?
