

Historias


La cláusula del placer
Hayley McKinnon creyó que ya había pagado el precio de amar mal… hasta que una noche, en Sídney, firma un contrato que no entiende del todo: una cláusula diseñada para atarla al deseo, a las reglas y a un hombre imposible de domar. Lachlan Beaumont no promete ternura. Promete control, silencio y un juego peligrosamente adictivo donde cada límite se negocia… y cada mirada arde. Pero cuando el pasado regresa con el rostro de Trent Caldwell —y sus secretos—, Hayley tendrá que elegir: volver a sobrevivir o aprender a mandar incluso cuando se arrodilla. Porque en este trato, lo más caro no es el placer… es la libertad.


Me enamoré del socio de mi papá
Jamás imaginé que el hombre que me hacía temblar con una mirada sería el socio de mi padre. Carlos Ontivero es el tipo de hombre que no acepta un “no” por respuesta. Frío, dominante y con un pasado que huele a peligro. Yo solo era la hija del jefe… hasta que me convertí en su tentación. Y cuando el deseo se vuelve un secreto compartido, ya no hay vuelta atrás.