Capítulo 2
-De todos modos, sólo será seguro por un corto tiempo.-
Mel lo abofetea con expresión ofendida mientras John se gira hacia Mel y saca algunos papeles de su maletín y se los entrega.
-Sé que es tu mañana libre. Pero necesito concluir este caso hoy-.
Definitivamente funciona para él.
Mel le arrebata los papeles de la mano y viene hacia mí.
-Dame los cinco minutos, ¿vale? Lo arreglaré de inmediato-.
John la mira fijamente con fingido disgusto, fingiendo ofensa.
-No te preocupes, te esperaré aquí. Mientras tanto le enviaré un mensaje de texto a mi madre-.
Saco mi teléfono de mi bolso y luego miro a mi alrededor y la vergüenza se apodera de mí.
Todo el mundo está perfecto y bien arreglado, sin un pelo fuera de lugar ni ropa desaliñada, a diferencia de mí, que uso jeans rotos y un suéter enorme de un solo hombro, sin mencionar los sombreros atados lo mejor posible y sin una mano de maquillaje.
En definitiva, un desastre total.
Mientras estoy allí revolcándome de vergüenza, miro hacia arriba y veo dos intensos ojos azules mirándome.
Ese Matt me mira con una mirada sombría.
Realmente debo parecer una mierda.
Le devuelvo la mirada y él continúa el juego permaneciendo allí mirándonos durante unos buenos dos minutos.
Con paso lento y seguro, con las manos en los bolsillos, se acerca y se apoya en la pared detrás de mí.
Me mira fijamente sin decir una palabra.
Debo decir que está empezando a ponerme de los nervios.
-Lo siento, ¿tienes algún problema?-
Lo miro fijamente a los ojos y por enésima vez me quedo sin aliento.
-Para nada, de hecho... admiro las cosas hermosas.-
¿Pero cómo te atreves?
Yo ardo. Parece muy confiado, ciertamente sabe lo que hace... Qué arrogante.
-No hay muchos, también puedes buscar en otros lados-.
Me sonríe y me mira por debajo de las pestañas.
-¿Y por qué? Me gusta lo que veo-.
Que idiota. Estoy a punto de responder pero Melany se acerca.
Él continúa mirándome, haciéndome sentir aún más incómodo de lo que ya estoy.
Siento un agarre en mi brazo y Mel me arrastra al estilo cavernícola.
Se detiene frente a John y Matt histérico.
-Está bien. Ahora que nos presentamos y hablamos de trabajo, nos vamos. Tenemos muchas cosas de qué hablar, así que no te preocupes-.
Gracias al encanto y delicadeza que distingue a Melany, quito mis ojos de Matt mientras él sigue mirándome fijamente.
-Bueno chicos, nos vamos. ¡Tenemos que cargar las dos primeras maletas y llevarnos la tercera!-
Veo a Matt agarrar mis maletas.
-John va con Mel a buscar el cambio, yo la llevaré.
Mel, dame las llaves de tu apartamento.-
¡No tengo, no, no!
Mel le tira chisvi.
¿Pero por qué?
-Está bien, Matt-
Los veo alejarse mientras Matt me indica que lo siga.
Entramos primero al ascensor, lo sigo, permaneciendo frente a él, de cara a las puertas que se cierran.
Miro fijamente las puertas para evitar la vergüenza, pero siento sus ojos sobre mí.
-Debo decir que me gusta aún más esta vista-
¿Lo que realmente?
Me giro como una furia y me paro en la esquina opuesta, justo frente a él.
-Mira, no te comeré.-
Dios no lo quiera.
-¿Qué?... Estás demasiado convencido-.
Él se ríe de buena gana.
¿De qué diablos te ríes?
Estoy empezando a ponerme nervioso y agitado.
Además me aterrorizan los ascensores.
-¿que piso?-
Se acerca y se apoya en la barandilla detrás de mí.
-¡ático!- Yo jadeo
-¿Qué pasa? ¿Me tienes miedo?-
Sólo tengo miedo de quedarme atrapado aquí. Y además contigo.
-No que...-
¿Llegaremos algún día al último piso?
Empiezo a retorcerme los dedos.
-¿Miedo a los lugares cerrados?-
Levanto la cabeza.
Me quedo mirándolo.
De repente me invade su aroma fresco y delicado. Me calmo.
Huele tan bien que llenó todo el espacio entre él y yo...
-¡No! En realidad, solo ascensores-.
Me sonrojo de vergüenza cuando me mira desconcertado.
-Cuando era pequeña... estuve atrapada en una de estas cosas durante una hora-.
Que pesadilla, sólo de pensarlo me haría gritar peor que Tarzán.
-Una razón válida. Pensé que era mi presencia-.
Él sonríe y luego me mira.
Ok amigo, puede que seas el chico más genial que he visto en mi vida, pero cálmate, ¿eh?
Empieza a salir del ascensor y pasa a mi lado, bañándome con su buen aroma.
-llegó.-
Salgo corriendo de la trampa mortal pasando junto a él. Él comienza a reír.
Por vergüenza bajo la mirada y él pasa a mi lado negando con la cabeza.
Ok, ahora lo mataré.
-¿Qué te ríes?-
Mírame.
-Eres un puntazo.- Dice riendo.
Que idiota.
Voy tras él, estoy a punto de tomar una maleta pero él me la quita de la mano.
Nuestras manos se tocan y siento ese shock nuevamente...
