DOS
Lilith se mantuvo en calma o por lo menos quería mostrarse en calma ante semejante hombre, su estatura era de 1,90 y la fragancia que desprendía la vuelve dócil, no obstante el chico se aparta de ella y continúa con su camino, ya después de eso el estadio vuelve a tener su aspecto bullicioso.
- ¿Ustedes vieron lo mismo que yo? - Susan parecía bastante emocionada cuando expresaba aquellas palabras.
- Nadie vio nada, no seas pesada - Lucca siempre sería el defensor de Lilith.
- Sí que lo vimos, Lilith, tú sabías que al Capitán nadie le dice que no, ¿sabes por qué no se lleva bien con Amir?
- ¿Por qué uno es Capitán de Fútbol y el otro de Voleibol?
- Definitivamente, eres estúpida, no, no es por eso, es porque Kamill tiene a todas las mujeres que el imbécil de Amir quiere para él - Lilith al escuchar aquello traga saliva sintiendo un pequeño pinchazo en el corazón al escuchar lo dicho por Loren.
- Ya tomen asiento, empezarán los estiramientos - Murmura Susan acomodándose.
- Deberíamos de haber traído nuestro equipo de Tereré y tú Lucca lo mejor que puedes hacer es no repetir la palabra porque te sale horrible - Lilith había sonreído al escuchar la advertencia de Loren, definitivamente su amigo Estadounidense lo expresaba de una manera horrorosa.
Mientras Susan, Loren y Lucca conversan Lilith observa fijamente al chico que estaba en ese preciso momento acariciandose los labios con el dedo pulgar, parecía bastante fastidiado, solo observaba los movimientos de sus compañeros segundos después se aparta de ellos, Lilith se percató de que,
Kamill tenía el peligro impregnado en su perfecto rostro, cuyas facciones están totalmente marcadas, tal parece que fue hecho a mano sin ninguna imperfección y aquellos tatuajes lo hacen ver más rudo, entonces Kamill sonríe mientras avanza y Lilith siente las mejillas calientes de inmediato, lo que le faltaba, el capitán la ha pillado observándolo, y agradece que sus amigos no lo hayan hecho de lo contrario debía de darles explicaciones, entonces sus ojos avellanas captan la llegada de Amir, su corazón late desenfrenadamente, pero segundos después se hace trizas, siente como los pedazos pueden lastimarla.
Ella aprieta los puños en secreto, necesitaba salir de allí, no podía soportar ver al chico que quería y que hace unas horas aún era su novio tomado de la mano de una chica y que les hayan pedido una foto besándose.
Sus amigos de inmediato se habían percatado de aquello que estaba ocurriendo, mientras que en la mente de Lilith se formulan muchas preguntas y las inseguridades también hacen acto de presencia.
- Deberíamos de irnos - Susan había suspirado, no quería que Lilith se sintiera mal.
- No pasa nada, saldré un momento, pero no vamos a perdernos el partido - Lilith estaba destrozada, solo quería llorar; sin embargo, lo mejor era que despejará su mente, sus amigos asintieron.
La castaña estaba hace más de 10 minutos en el patio del Polideportivo, pero entonces algo ha llamado su atención ella arruga la frente no se había percatado de que alguien estaba allí, inconscientemente sus latidos se han acelerado, era evidente que la persona estaba fumando tenía capucha y estaba vestido completamente de negro.
- ¿Vienes a darme los 100 dólares que me debes? - al momento de escuchar aquella voz Lilith se mostró horrorizada, la poderosa voz masculina que irradia poder, seguridad y peligro, Kamill Becker, el chico no en vano hace temblar a toda una institución - ¿o eres muy pobre? - vuelve a expresar logrando que Lilith sintiera como los latidos se desbordan, nadie era inmune a los encantos del chico más allá de todo, era el más guapo de toda la Institución encabezando la lista de los 5 estudiantes.
La chica sabe que debía de alejarse de allí, pero sus pies no reaccionan, entonces observa como el Chico con capucha se acerca a ella, además tenía la duda de cómo fue que estaba vestido de negro si lo vio con ropa de calentamiento hace algunos minutos.
- No tengo 100 dólares ahora, he venido a ver un partido ¿Quieres perder el día de hoy? - murmura ella, pero segundos después se arrepiente de abrir la boca *¿qué demonios pasa conmigo?* se pregunta Lilith cayendo en cuenta de que Kamill no era de aquellas personas a las que se les puede contestar y pensar que allí todo va a quedar.
- Nunca pierdo un partido - Estaban a escasos centímetros, Lilith respiraba de manera irregular y sentía las manos sudadas, el silencio fue aterrador, ella supuso que podría morir estrangulada por Kamill allí, pero lo único que ocurrió fue que Kamill pasó al lado de ella sin expresar ninguna palabra, Lilith por inercia se dio la vuelta para observar la espalda solitaria de Kamill que ya se había alejado por completo.
- Mantén tu distancia de mi chico si es que no quieres que esta vez te rompan la nariz - La voz de una chica que aún no era visible por la oscuridad del patio llama la atención de Lilith, entonces una chica de ojos azules hizo acto de presencia, era alta, tenía unos pechos enormes, definitivamente la chica era muy atractiva, mientras Lilith contempla a la dama ella ya había llegado y la toma de la muñeca - ¿me escuchaste maldita zorra?
