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UNA NERD PERVERTIDA

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mari89_7
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Sinopsis

Él es el chico más genial de la escuela, ella es una niña considerada por todos como una perdedora. Parecería que no tenemos ninguna posibilidad como pareja, sin embargo todo cambiará cuando ella acepte convertirse en su esclava Triws.

DulceSegunda Chance Comedia18+RománticoUna noche de pasiónAmor a primera vista CastigoSEXO

1

Me acosté en la cama. Abro el casillero y saco el cómic.

Esta es una novela de temática Triws. La historia de una pareja que descubre sus perversiones.

Aparto el pelo largo de mi cara. Abro la novela y empiezo a leer.

Me encanta esta historia, cuanto me gustaría estar en el lugar de la protagonista. Pero como podria hacer? En la escuela, me consideran un perdedor. No tengo amigos y mucho menos encontrar novio.

E incluso si pudiera, ¿cómo le explicaría mis deseos? ¿Cómo le voy a explicar que me gustaría estar atada y sumisa sin parecer loca?

No: solo puedo limitarme a leer cómics y libros e identificarme con los protagonistas. No puedo hacer nada más.

El tiempo pasa sin que yo me dé cuenta. Oigo un golpe en la puerta y me levanto de un salto.

Yo miro el reloj. Ya es: ...

He perdido completamente la noción del tiempo... Y ahora está aquí.

Por él me refiero a Scott, el chico más genial de la escuela.

No te equivoques: él no está interesado en mí, cómo puede ser alguien así. No: vino a mi casa para tutoría.

Todavía escucho un golpe en la puerta. Saltó de la cama. No quiero hacerlo esperar. Escondo la novela debajo de la almohada, deslizo mis pies en las pantuflas peludas y bajo corriendo las escaleras. Me detengo frente a la puerta. Mis muñecas están temblando un poco. Espero no hacer el ridículo como la última vez. Yo abro la puerta.

Él está allí, su belleza es deslumbrante. Use una chaqueta de cuero, jeans y botas. Es tan alto que mi cabeza ni siquiera llega a su pecho. De su manga sobresale la cabeza del dragón chino que tiene tatuado en el brazo derecho.

-Hola alfombra.-

Me saluda.

-¡Mira, yo también tengo un nombre!-

Trató de sonar enojada. Mayo se echa a reír.

-Entonces, ¿nos damos prisa? Tengo que reunirme con mis amigos esta noche-

Me hago a un lado y lo dejo pasar. Se dirige a mi habitación. No es la primera vez que lo represento.

Mi mirada cae en el espejo cerca de las escaleras. Me doy cuenta de que mi pelo está todo deshecho.

Me pongo rojo como un tomate.

-Voy al baño un momento. Mientras tanto, saca los libros de tu mochila-.

Me encierro en el baño. Cojo el cepillo y me cepillo el pelo.

Cuando me he vuelto decente, entro en mi habitación y se me hiela la sangre en las venas:

Scott está acostado en mi cama y tiene la novela en la mano.

¿Ese imbécil realmente miró debajo de mi almohada?

¡¿Ahora qué pensará de mí?! ¿Estoy loco? ¿Es una puta?

-¿De verdad te gustan estas cosas?-

Niego con la cabeza.

-Es de un amigo mío.-

Sonríe y lo apoya.

Entonces se me acerca. Nunca ha estado tan cerca.

Estoy contra la pared, me mira. Acerque su cara a la mía. Siento su perfume.

¿Qué es lo que va a hacer?

Me tiemblan las piernas.

Está tan cerca.

Es tan hermoso.

Me susurra al oído:

- Tienes buenos gustos-

Y se retira.

¿Qué? ¿Eso es todo?

Me quedo ahí, confundido y debo admitir desilusionado.

-¿Entonces no estudiamos?- me pregunta.

Después de las repeticiones, Scott se va.

Lo veo alejarse conduciendo. Tenemos dos años de diferencia, pero vamos a clase juntos.

Tiemblo solo de pensar en lo que sucedió justo antes. La forma en que se acercó a mí. Cómo me susurró al oído.

¿Por qué se detuvo? No quería que él...

Tal vez solo quería burlarse de mí. Después de todo, debería haberlo esperado,

pero por un momento había esperado que sucediera como en un libro erótico, que me clavara contra la pared, que se apoderara de mi cuerpo.

Me acosté en la cama. Deslizo mi mano por mis pantalones. Pienso en él, su olor, la forma en que me miró, aunque solo sea por un momento. Me masturbo imaginándome que soy su esclava sexual y cuando termino rompo a llorar.

Tengo miedos que son justo en la escuela cuando me llaman -raro-...

A la mañana siguiente sucede algo inesperado:

me dirijo hacia el edificio de la escuela. Paso junto al grupo de Scott. No puedo dejar de mirarlo. Pitt, uno de sus amigos, me ve y como siempre se burla de mí.

Nada nuevo excepto...

Scott le da un puñetazo juguetón en el hombro.

-Déjala en paz- le dice riéndose a su amiga.

-¿Qué pasa, Scott?- responde Pitt. Él también se está riendo. -¿Hoy te has convertido en un santo?-

-Vamos, déjala en paz.- responde Scott. Mantente en contacto con tu amigo. Ella no se digna a mirarme - A estas alturas se está volviendo aburrido burlarse de ella.-

Sigo caminando. no me detengo Mi corazón esta palpitando.

Nadie me ha defendido hasta ahora. Especialmente no Scott. Es cierto: desde que le doy clases, ha sido un poco más lento conmigo, pero nunca me ha defendido.

Vengo en el salón de clases. En mi cabeza ya he vivido mil películas mentales. Tengo que dejar de hacerlos, siempre termino decepcionado.

Scott se sienta al final de la clase como de costumbre. No se digna a mirarme. Al contrario: casi parece que evita mirarme.

¿Por qué? ¿Por qué lo hace?

No se que pensar. Y mientras tanto mi cabeza sigue con sus películas mentales.

Me doy la vuelta. Scott gira la cabeza.

¿Me estaba mirando? ¿O me lo estoy imaginando todo?

El día pasa lentamente. No puedo prestar atención. Lo cual para mí es extraño.

Finalmente suena la campana.

A una parte de mí le gustaría hablar con Scott, preguntarle cómo tengo buen gusto… Si entiende mis deseos.

Pero no: nunca seré capaz de hacer tal cosa.

Scott me pasa. Tiene un zapato desatado.

No sé por qué y qué me dice mi cerebro. Pero le cuento lo del zapato.

Tal vez estaba buscando una forma de acercarme a él, de iniciar una conversación. Pero cuando estas palabras salen de mi boca me siento como un imbécil.

Scott me mira, luego a su pie.

-Pues abróchalo- responde en tono de broma.

Tal vez pasé el día fantaseando con él. Será que me estoy engañando a mí mismo que puede convertirse en mi amo, me pongo de rodillas y realmente me ato el zapato.

Escucho a Margaret y su amiga reírse. Me sonrojo. Termino de hacer el nudo e inmediatamente me pongo de pie.

Scott me mira, parece desconcertado.

Toma: ¡debe haberme tomado por un loco!

Quisiera enterrarme, desaparecer para siempre.

Tarda unos segundos en hablar.

-Encontrémonos en la parte de atrás de la escuela en exactamente media hora- y se aleja.

¿Qué? ¿Como?

Me tiemblan las piernas.

Mi corazón late como si se hubiera convertido en el motor de un automóvil.

Me presento a la cita.

Debo reunir cada gramo de fuerza que poseo para superar la vergüenza y presentarme.

Pero, ¿es realmente así?

Aunque tal vez no podía desobedecer a Scott, no desde anoche.

Lo veo acercarse a mí.

Evito su mirada. Es más agradable que de costumbre. O al menos eso es lo que me parece.

-De verdad viniste...- dice con genuina sorpresa.

-Sí-

-¿Por qué?-

-Porque fuiste tú quien me preguntó.-

Es muy cercano a mí. Siento su olor. Mis tobillos están temblando.

Luego, sin previo aviso, envuelve sus manos alrededor de mis caderas y suavemente me empuja contra la pared.

no me resisto lo dejo

Encuentro el hecho de que me agarró por las caderas increíblemente erótico. Es cierto: en mis ensoñaciones me tocaba por todas partes, pero aquí, en realidad, me hubiera parecido extraño, demasiado rápido, inapropiado.

En lugar de eso, siento la presión de sus manos en mis caderas, un lugar adictivamente sensible, y simplemente me enciende.

Él está sobre mí. Me siento como una muñequita a su merced.

-Me has estado mirando todo el día.-

Me sonrojo. Se dio cuenta...

-Qué pasa: ¿te gustaría jugar conmigo a uno de esos cómics?-

No puedo hablar. Solo asiento con la cabeza.

Sosteniendo mi costado Ibiza con su mano izquierda acariciando suavemente mi labio inferior con la derecha. El sentimiento es hermoso. Nunca había experimentado algo tan hermoso en mi vida.

-¿Y te gustaría una relación amo/esclavo o dom/sumiso?-

Mi cerebro se desmaya. No tengo idea de cuál es la diferencia...

Nunca he leído nada como esto en mis libros.

Yo veo. Está esperando una respuesta y tengo que dársela.

¿Pero cuál? No quiero decepcionarlo.

Piense feo estúpido! piensa!

-Es el gobernante el que tiene que elegir- le respondo.

Una sonrisa aparece en su rostro al principio. Pero luego se separa de mí.

¿Dije algo malo?