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S. Dal santo
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Sinopsis

Alexander Giraud, o mejor conocido por todos como Ander, es el dueño de una prestigiosa revista de moda conocida en todo el mundo. Es un hombre que pasa la mayoría de su tiempo trabajando y encerrado en su propio mundo, uno que comparte con su novia Carol. En su entorno conoce muchísima gente gracias a quien es, sin embargo, tiene pocos amigos de esos que son de verdad, entre ellos está Ian, a quien conoce desde que eran niños. La vida de Ander cambia drásticamente cuando antes de comenzar un proyecto con el que soñó mucho tiempo, su mejor amigo le pide un favor al que él no puede resistirse, y hará que se enamore de la persona equivocada, o tal vez de alguien que está prohibida para él, la hermana de su mejor amigo, Isla. Ella no solo está prohibida para Ander por ser hermana de su mejor amigo, sino por la diferencia de edad que existe entre ellos dos algo que pondrá en jaque todos sus sentidos y a temblar ese mundo tan “perfecto” que Ander creía tener. ¿Podrá Ander resistirse a los sentimientos que Isla ha despertado en él? O ¿Luchara por un amor prohibido? LA REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DE ESTE MATERIAL QUEDA PROHIBIDA. LA HISTORIA ESTA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE . Copyright © 2006014206665

RománticoMulti-MillonarioDulceAmor a primera vista CEO

1. Favores de Amigo

Mayo 17

Después de tanto tiempo, finalmente ha llegado el día y me consumen los nervios, mañana comenzara un proyecto al cual le he dedicado largas horas de mi vida. Nadie creía en este proyecto, pero ahora el entusiasmo de todo el equipo es infinito, recorreremos gran parte de España para cubrir grandes eventos de moda siendo así la primera revista que apoyara a diseñadores emergentes y otros que ya tienen un poco más de éxito. Estoy feliz de embarcarme en este gran proyecto y que, con un poco de fortuna, otros empresarios de la industria se animen a hacer algo parecido en diferentes partes para darle una mayor exposición a todo el talento que hay oculto por el mundo. Para celebrar el inicio de esta aventura a la que me embarcare por un tiempo cediendo la parte corporativa a otras personas de mi absoluta confianza, he invitado a mis mejores amigos y familia a casa.

Sabiendo que esto llevara gran parte de mi energía, no puedo ir a un bar y quedarme hasta altas horas de la madrugada, pero una buena reunión con amigos es ideal para celebrar toda está felicidad que siento. Estoy parado frente al gran espejo que hay en mi cuarto, cuando siento unos pasos y al levantar mi mirada, veo a mi hermano entrando a la habitación —Ander, están llegando tus invitados— Me deja saber Mateo quien se acerca un poco más —¿Estás seguro que quieres delegarme parte de la responsabilidad de la revista? — Me cuestiona una vez más y sonrió.

—Eres el indicado, serás mis ojos junto con el resto del equipo mientras que me aventuro en este proyecto— Le repito mientras que termino de abrocharme los botones de mi camisa.

—Prometo no defraudarte— Me asegura con una enorme sonrisa en su rostro a la cual respondo de la misma manera.

—Lo sé, ahora vayamos antes de que la reunión empiece sin nosotros— Sugiero y de inmediato salimos de la habitación para después ir hacia la primera planta de la casa donde al llegar me encuentro con ese grupo tan selecto de amigos que tengo.

Voy saludándolos uno a uno y recibiendo sus felicitaciones por el proyecto, hasta que me encuentro con ese amigo inseparable que me ha acompañado gran parte de mi vida y todavía lo sigue haciendo —¡Ian!— Digo emocionado al volver a verlo —¡Hasta que reapareces hermano!— Le reclamo y ríe.

—He regresado a casa solo por ti, bueno, también por mi hermana Isla que llega mañana temprano.— Aclara y lo miro confundido.

—Creí que estaba en Londres con tus padres.— Comento.

—Lo estaba, pero déjame explicarte que a mis padres se les ha ocurrido recorrer el mundo durante todo lo que resta del año y están enviándome a mi hermana para que yo la cuide, aunque no sé qué hare, yo tengo muchísimos viajes de negocios pendientes y no quiero que se quede sola. — Expone y puedo ver la preocupación en su cara.

—Pero, me imagino que tu hermana ya no es una niñita como para que no pueda quedarse sola.— Comento intentando no reírme y es que la verdad me parece muy graciosa su preocupación.

Hago mi mejor intento por acordarme de ella, pero la última vez que la he visto era cuando tenía como unos ocho años y no puedo imaginármela ahora —Es que ese es el problema.— Habla y resopla como si esto lo frustrara muchísimo.

Tengo la intención de averiguar un poco más de la situación, pero me distraigo cuando Mateo va a abrir la puerta principal y aparece con Carol —¡Amor!— Exclama y se acerca a mi haciéndome sonreír.

—Cariño, como te he extrañado.— Le confieso rodeando su cintura con mis brazos y la beso. —¿Recuerdas a Ian, mi mejor amigo?— Le pregunto una vez que nos separamos y de inmediato hago las presentaciones pertinentes una vez más por si acaso no lo recuerda.

—Si, me lo has nombrado, pero no creo haberlo visto— Responde con seguridad y lo saluda con dos besos.

Sonrió ante este gesto y lo miro a él —Es que aquí mi amigo es también todo un hombre de negocios y se la pasa viajando para controlar los hoteles de su familia.— Explico y ella sonríe genuinamente.

—Pero he regresado, por poco tiempo, pero, aquí estoy.— Nos dice como queriendo defenderse y con esto damos inicio a una conversación que nos hace poner al día de lo que estuvimos haciendo este tiempo.

De a poco los amigos que faltaban llegan a la reunión incluidos a los chicos del equipo que estarán acompañándome en esta aventura y es así como los exquisitos aperitivos que hay en las mesas desaparecen rápidamente, mientras que el volumen de la música incrementa en el jardín y mientras que yo bailo con mi guapísima novia disfrutando de esta noche. —Me hubiese gustado haber celebrado contigo a solas este nuevo logro tuyo.— Me dice Carol clavando sus ojos color miel en los míos.

—Cariño, tú y yo nos la pasamos a solas en mi habitación siempre que podemos... unas horas con amigos no nos hará daño.— Bromeo.

—Es que ahora te iras por un tiempo y yo me quedare aquí sola. — Expresa bastante seria y sé que le cuesta mucho cada vez que nos separamos, pero en está ocasión los dos tenemos claros que será un poco más prolongado.

—Pero tengo más días entre un evento y otro, intentare encontrar un espacio para venir, aunque sea uno o dos días o que tu vayas y así besarte. — Le digo pícaramente y ríe.

—¡Carol!— Nos interrumpe la voz de Lorena y pidiéndome disculpas con la mirada, ella hace que la suelte y se va con su amiga sonriendo al darme cuenta de que ahora es ella quien prefiere ir con sus amigas.

Me alejo un poco del área donde todos están bailando, y me acerco a la barra que hay en el jardín para buscar una copa de vino y una vez que la consigo, voy hacia las reposeras que rodean la piscina y me siento en una de estas mientras contemplo la bellísima luna que decora este cielo estrellado.

—Ander.— Me llama Ian y se sienta en la reposera de al lado. —¿Podemos hablar un instante?— Me pide y asiento.

—Claro amigo, dime.— Lo animo.

—Quise decírtelo antes, pero tu novia nos ha interrumpido.— Explica intentando no reírse.

Sonrió y hago un gesto de complicidad—Es un poco celosa y un tanto acaparadora, pero es un amor.— Me excuso.

—Aha... Si fuese por ella ya se hubieran casado.— Señala en un tono burlón.

—¿Qué me tienes que decir?— Insisto ya que no quiero llegar a ese punto de la conversación, y es que realmente no estoy muy interesado en es asunto todavía.

—Es de Isla.— Explica como si fuera algo de lo que solemos hablar y lo miro confundido.

—¿De tu hermana? ¿Qué hay con ella?— Cuestiono sin entender hacia donde va.

—Necesito pedirte un favor enorme.— Responde sin dar muchos detalles y realmente estoy tratando de adivinar lo que me quiere pedir, pero no se me ocurre nada.

—De acuerdo… ¿Cuál?— Pregunto con muchas dudas.

—Verás, ella ha hecho un curso de fotografía y edición de videos y quiero que mientras ella este bajo mi responsabilidad, no tenga tiempo de meterse en problemas.— Responde y sigo sin entender.

—No te entiendo nada hermano... ¿puedes ser más claro?— Le pido mirándonoslo fijamente.

—Llévala contigo al proyecto por favor, ofrécele algo como una pasantía en fotografía o lo que se te ocurra— Explica finalmente.

—¿Qué? ¿Te has vuelto loco? Yo ya tengo todo el equipo armado...— Le informo y es que realmente no me puede pedir eso ahora.

—Por favor, no sé invéntate algo ¿Qué pierdes? Ella es genial en esa área y tendrás más material y gratis. Yo le pagare todos sus gastos.— Me insiste y realmente me parece una locura.

—¿Qué problema hay con tu hermana? ¿Acaso necesita niñero?— Inquiero confundido —Además, ¿Cuántos años tiene? ¿No es bastante grandecita ya?— Expongo ante la incoherencia que me plantea.

—Cumple 18 en junio y cuando la vuelvas a ver, entenderás porque no quiero dejarla sola aquí. No quiero que se meta en problemas.— Me dice y sigo sin estar convencido con la idea.

—¿De verdad Ian? ¿Quieres que sea el niñero de una niñita de 18 que ni siquiera es una niñita?¿Por qué no le das trabajo en uno de los hoteles y dejas que la vigilen ahí?— Sentencio.

—Porque no quiere. Su pasión es la fotografía y sobre todo de moda y paisajes además, tú eres casi como mi hermano, ¿Quién mejor que tú para cuidarla mientras yo estoy de viaje en la otra punta del mundo? — Insiste.

—No voy a ser su niñero.— Sentencio.

—¿Es un sí?— Pregunta con una enorme sonrisa.

—Es un "no puedo decirle que no a mi amigo de toda la vida"— Aclaro y él se pone de pie para abrazarme.

—No podías fallarme. — Dice completamente feliz y me hace reír, aunque no quiera.

—Aun no entiendo cuál es el problema con Isla, hasta donde yo recuerdo es una niña súper buena. — Murmuro.

—Brother, tú has dejado de verla cuando mi familia y yo nos mudamos a Londres cuando ella tenía ocho años...— Señala como si esto fuera una explicación.

—¿Y?— Insisto.

—Mañana entenderás todo cuando la veas.—

—¿Mañana?—

—Si, la llevare al evento que tienes mañana aquí para presentártela y decirle que le conseguí una pasantía con el gran Ander Giraud, ella adora tu revista.— Anuncia.

—Dile la verdad, dile que me la has encargado para cuidarla... que no confías en ella para que se quede sola mientras tú viajas y te encargas de los negocios.— Le aclaro.

—¡No, por favor no lo hagas! Si le dices que ese es el motivo no ira contigo y me odiara.— Me suplica y realmente odio estar en está situación.

—¿En que lio me estás metiendo Ian?— Pregunto algo preocupado.

—En ninguno, solo asegúrate que ningún tipo la enrede.— Me pide.

—Que no seré su niñero.— Le repito.

—Vale... estará tan emocionada con el trabajo que se olvidara de todo.— Dice feliz.

—¿Y que significa eso?— Pregunto, pero de repente él se queda callado.

—Discúlpame amor.— Dice Carol y se sienta a mi lado para despues besarme en el cuello como si estuviéramos solos.

—Gracias amigo.— Agradece Ian y al ver lo cariñosa que se ha puesto Carol, nos deja solos.

《No sé muy bien en que me he metido, pero no le puedo decir que no a mi mejor amigo, a ese que conozco desde que tenemos cinco años.》Pienso y de repente me olvido de todo cuando Carol me comienza a decir cosas al oído que me dejan saber que pronto dejaremos que está fiesta continúe sola.