Capítulo 4
Su ingle tiene mechones de vello que forman una línea recta, descendiendo hasta el borde de su labio vaginal. Arranco el envoltorio del condón y me protejo la polla antes de alcanzarla.
Le abro los muslos y sin preámbulos, sujeto mi polla y la sumerjo en su coño.
¡Joder! Su agujero está demasiado suelto. Ya no está apretado. Entre caricias con mi miembro, me resbalo sin parar.
¡Joder! La mayoría de las mujeres con las que me he acostado son demasiado sueltas para mi gusto. Nunca me he follado un coño estrecho. Sea como sea, embisto violentamente a Claire y ella grita cuando mi polla le destroza la pared.
Mis dedos agarran sus pechos deslumbrantes y los aprieto.
-¡Oh... joder... joder... Fabricio !- Grita, rogándome que pare, pero joder, no he conseguido ningún alivio.
Empujo, me hundo, follo... todavía... todavía no siento alivio.
Molesto, me retiro mientras ella se sacude sobre el escritorio mientras empiezo a palmear mi polla... gruñendo por el proceso.
El punto de vista de Vera.
¡Vamos chica! ¡Vamos chica! ¡Vamos chica! La gente aplaude mientras Sage mueve el trasero al ritmo de la sensual música de fondo.
Como llegamos aquí hace aproximadamente una hora, nos reunimos en la piscina y bailamos, bebimos y competimos sobre quién mueve mejor el culo.
Sage ha tomado la iniciativa ahora, y estoy animándola junto con otros mientras mueve la carne de sus nalgas asomándose a través de su bikini.
¡Guau!, grita Nick, lanzándose a la piscina. Nada hasta ella y le da una palmada en el trasero. Ella no se
detiene. De hecho, ver a nuestras mejores amigas animar hace que Sage mueva la cintura y el trasero.
-Oh, sí. ¡Twerkea, mamá! ¡Rueda! ¡Arriba, abajo, arriba, abajo!- Sigue la melodía, dejándose llevar mientras su cintura se sacude sensualmente con la música.
Alguien desliza la mano por detrás de mí y me giro para ver a Harry, sonriéndome con suficiencia.
-¡Madre mía!-, exclamo, pero de repente posa sus labios sobre los míos. Me aparto bruscamente y le doy una bofetada.
-Solo intentaba ser amable, vamos, Vee.- Grita y le pongo los ojos en blanco. Me doy cuenta de que tiene el torso desnudo y bajo la mirada para fijarme en el pequeño bulto que le marca los bóxers. Suspiro, sabiendo que, en todas las zonas donde Fabricio está lleno, Harry está delgado.
Igual que su polla. Si es
Fabricio , su polla estará bien metida en su calzoncillo. Es decir, incluso sin tener una erección, el hombre es grueso. Ahora me pregunto cómo estará cuando la tenga.
Mis ojos vuelven al bíceps de Harry y noto que no hay ningún músculo marcado. Maldita sea, al chico le falta mucho.
Sonríe con suficiencia, pensando que lo encuentro atractivo. Qué lástima, amigo. Eres todo menos atractivo. Me pregunto.
Para cuando mis ojos se vuelven hacia Sage haciendo twerking, resulta que ya ha terminado.
-...¡Y ahí supe que no sabía hacer una mamada de verdad!- Escucho a Nick exclamar efusivamente y todos estallan en carcajadas. Me pregunto qué estarían diciendo.
Harry no se va. Se pega a mi lado, ocupando mi espacio.
-¿Hablas en serio, amigo?-, grita alguien desde la multitud que rodea la piscina.
Los padres de Nick están en Europa
, por eso organizó la fiesta esta vez. Nick siempre había querido organizar una fiesta en la piscina porque es travieso y le encantan las travesuras.
Nick suelta una carcajada ante la pregunta y chilla. -¿Crees que mentiría?-.
Nick es travieso, sí, pero el chico es un genio de la tecnología. Dale cualquier cosa
relacionada con la piratería y
te volará la cabeza.
Tiene un estudio en su casa lleno solo de computadoras.
El chico es único.
-¡Basta!-, grita una chica. Miro a mi alrededor y veo a Ella Clint mirando a Nick con enfado.
-Ay, tío...- Suspiro. Nick siempre ha querido meterse con la chica después de lo que le hizo.
Hace algunas semanas, Nick y Ella se estaban besando en el baño de la escuela cuando de repente la chica lo dejó diciendo que su pene no estaba a su altura.
Nick se sintió dolido al enterarse de que Ella le había hecho una mamada a Jake, el hijo del director, en el baño. El escándalo lo había lastimado y ahora quiere vengarse.
-¿Estás loca? ¡Pero es verdad, ¿eh?-, balbucea.
Sé que Nick se ha emborrachado. Ahora mismo arrastra las palabras.
-¡Demuéstrale que está equivocado, Ella!- gritan algunos para vergüenza de Ella.
¡Sí, demuéstrale que se equivoca! ¡
Demuéstrale que se equivoca!
Literalmente, todos le gritan a Ella que demuestre que Nick se equivoca. Veo que su cara se pone roja. Se acerca tranquilamente y se zambulle en la
piscina olímpica. Nada hasta el borde donde Nick está sentado.
Su mano encuentra sus calzoncillos y retuerce el miembro de Nick.
Un siseo vibra en los labios de Nick cuando la chica lo ahueca para sacarlo de sus calzoncillos.
El brillo en sus ojos es evidente al ver a Ella acercar la boca a su coronilla y lamerlo. Nick prácticamente exhala un suspiro y sus ojos se elevan al cielo.
Él siente algo por Ella y por eso hizo lo que hizo. Ella lo agarró por las caderas y empezó a acariciarlo de arriba abajo... la gente se retorcía.
Nick hundió las manos en su cabello, guiando su movimiento contra su falo. El placer brilló
en sus ojos cuando sus ojos encontraron los míos.
Todos miramos, esperando que Nick criticara las habilidades de Ella para las mamadas, pero no lo hace. En cambio, murmura: -¡Vengan todos, que se jodan! ¡Es una fiesta traviesa en la piscina!-
Sus palabras arrastradas estimulan a los demás y algunas chicas se ponen de rodillas ante sus parejas, bajando los
calzoncillos de los chicos y cerrando sus labios sobre las pollas.
Gruñidos. Se oyen maullidos y el almizcle impregna el aire.
Me retuerzo al contemplar la escena traviesa... demasiado consciente del tipo al que prácticamente puedo usar para buscar mi alivio por ahora.
Desde que mis hormonas
se activaron, me encantaba que me penetraran. Pero mi deseo por Fabricio siempre me hace querer reservarme para él. Así que, en lugar de que me penetren el sexo... prefiero pedirle a la gente que me coma.
El sexo oral es lo que he usado durante mucho tiempo para aliviarme. Solo Fabricio me penetra.
«¿Y si tus deseos no se cumplen?», resuena una voz en mi mente. La ignoro. No quiero creer que Fabricio no se enamore de mí.
Lo tentaré hasta que lo haga. No pararé. Papá debe saber que ya soy mujer.
-¡Ahhh... Sage!- Alguien gime y miro a mi izquierda para ver a Sage masturbándose con la rubia que ha sido su cita desde hoy.
Ay dios mío...
Se me abren los ojos de par en par al ver a mi mejor amiga, cogiendo clítoris con clítoris con la rubia. Literalmente, aquí todos están follando y besándose.
-¡Joder...! ¡Sage!-, el ronroneo es un poco agudo. Me hace volver la vista atrás, y veo a Sage haciendo la postura del misionero con la rubia.
Sus coños besándose rezuman sonidos húmedos a nuestro alrededor. Sage se apoya en un codo, haciendo una tijera a la sexy rubia mientras juega con sus
tetas.
Un movimiento fluido sobre mi regazo distrae mi atención de
Sage y la rubia. Miro y veo a Harry tocándome los muslos.
-Déjame darte placer...-, ofrece.
Suspiro, sabiendo que quiero el placer, pero no de él.
«¡Úsalo solo por esta noche! ¡No te hará daño!», me dice mi mente.
-¿Puedes ponerte de rodillas?-
Harry asiente rápidamente.
-¿Se te da bien lamer a alguien?-, le pregunto, y asiente rápidamente. -¡Bien, ponte de rodillas y lame mi coño!-, le ordeno.
Harry se quita rápidamente los calzoncillos y se apresura a entrar a la piscina para separarme las piernas y darse un festín con mi sexo.
¡Justo en el último minuto, Andrei aparece de la nada y grita!
-¡No te atrevas, jovencito!
Tiemblo visiblemente, igual que Harry. Oh... no. La segunda mano derecha de papá acaba de verme a punto de ser chupada.
Espero que no se lo diga a Fabricio . No ha consentido que tenga novio.
Me alejo de Harry y me ajusto el traje de baño. El pecho me palpita mientras el miedo me invade.
-¿¡An...Andrei!?- tartamudeo, preguntándome qué le hará a Harry.
-¿Qué pasa, amigo?- Harry se levanta para desafiar a Andrei. Si supiera lo amable que es Andrei, no se atrevería a desafiarlo.
Andrei lo fulmina con la mirada y bloquea el puñetazo de Harry con el antebrazo cuando intenta acercarse a mí.
