Sus labios
Pov Sami
Sentí que alguien puso todo su peso encima de mí y empecé a quejarme de los huesitos que sentía sobre mí.
— ¡Sandy! ¡Esa no es manera de despertar a una persona — Le dije fastidiada!
— No, a cualquier persona no, pero a mí mejor amiga ¡Si! — Me dijo saltando encima de mí.
— ¡Bájate boba!
— solo si me cuestas el chisme de cómo te fue con Drake, dime ¿Lo besaste? — Sandy me dijo ¡Al fin bajándose de mi espalda!
No comprendía como una persona puede levantar temprano a otra en un domingo, cuando solo quieres descansar, bueno por la mañana porque en la tarde debo ir con Angie a trabajar.
— ¡Yuju! Tierra llamando a Sami, ¿Lo besaste?
— Eso no se pregunta Sandy, se dice Sami ¿Cogieron? — Ximena dijo entrando a mi habitación y ¡Genial! Ahora había dos chismosas en mi habitación.
— La respuesta es ¡No lo bese! Y ¡No cogimos! — Les dije y ambas me miraron con desaprobación.
— ¿POR QUÉ? — Ambas gritaron al mismo tiempo.
— Porque no, ¡Lo bueno cuesta! Y además ya saben que me da pánico empezar algo con alguien.
— ¡Que decepción hermana! Al paso que vas no dudó que quieras ser monja — Ximena me dijo saliendo de mi habitación.
— ¡No me hagas caso! Mejor sígueme contando Sami, ¿Cómo fue la cita? — Sandy me dijo acomodándose en la cama.
— ¡Fue genial! Me invitó a comer un helado y salimos caminar y a platicar, Drake me tomo las manos y me confesó que le gustaba, se acercó a mí y estuvimos a punto de besarnos, pero me recordé de AN...
Me tape la boca ya que casi le contaba a Sandy de Angie y no debía saberlo porque ¡Obviamente! Lo iba a desaprobar y además podría decirles a mis padres.
— ¿De qué Sami? ¿De qué te recordaste? — Sandy me preguntó sacudiéndome.
— De que aún no sé si pueda confiar en Drake, es que Sandy él es el más popular del colegio y ay no sé Sandy, es complicado, pero no te preocupes porque le dije que podíamos ser amigos y él me dijo que no se daría por vencido y que haría que me enamorara de el— le dije a Sandy y ella se emocionó.
— ¡Gracias Dios! Sami enserio espero que tú y Drake lleguen a tener algo, él se ve que te quiere y además es un buen chico — Sandy me dijo con una gran sonrisa.
— No sé Sandy, ya veremos qué dice el destino y ahora por despertarme y no dejarme descansar invítame a desayunar.
— ¡Ay Sami!
— ¡Sin peros señorita! — Le dije a Sandy y ella no tuvo de otra que aceptar.
Bajamos las escaleras y yo me vestí de una vez para ir a trabajar con Angie, ya que Sandy me dijo que quería conocer dónde trabajaba.
— ¿Ya se van niñas? — mi mamá nos preguntó acercándose para saludar a Sandy.
— ya Mafer, la niña caprichuda quiere que la invite a desayunar — Sandy dijo rodando los ojos.
— Está bien niñas, ¡Buen provecho! Te esperamos para cenar hoy Sami — mi mamá me dijo y yo asentí y me despedí de ella con un beso en la mejilla.
Pov Angie
No puedo creer que no pueda concentrarme, no es podido dejar de pensar en Sami y estoy muy desesperada por verla, y aún sigo con las ganas de ella, de su cuerpo, de su aroma y de su piel.
Decidí dejar todo el trabajo, hoy es domingo y la verdad no tenía deseo de trabajar, además que ya solo queda elegir entre cinco campañas publicitarias y podría hacerlo mañana, decidí quitarme mi ropa y solo quedar en ropa interior e ir a nadar, quizás nadando pueda distraerme y dejar de pensar en Sami.
Me tiré en un clavado a la piscina y comencé a nadar de un extremo a otro, me quedé acostada boca abajo, solo sintiendo como le agua recorría mi cuerpo, sin duda alguna era una sensación ¡Muy agradable! Cerré mis ojos y me concentré en el sonido de la naturaleza, pero fui interrumpida por el sonido de la puerta, hoy como era de esperarse mis empleados no trabajan para mí por ser domingo, así que me tocaba ir abrir, iba dejando un camino húmedo por todo el piso y caminaba en forma de marcha para no resbalarme.
Abrí la puerta y me encontré con la persona más ¡Hermosa que vieron mis ojos!
— ¡Hola Angie! — Me dijo con una gran sonrisa.
— Ho. Hola Sami, pasa adelanté, ¡Disculpa el desorden! Es que estaba trabajando, pero decidí darme ya sabes un chapuzón un rato — Le dije guiñándole un ojo.
— Si me doy cuenta — me dijo viendo todo mi desorden.
Sami empezó a caminar, pero se resbaló y estaba a punto de caer y yo la sujete entre mis brazos, pero fue inútil porque ambas caímos al suelo, Sami cayó encima mío y en ese momento mis ojos se conectaron con los de ella, ¡Oh, Dios que ojos tan hermosos! Pensé al ver el Avellana de sus ojos, sus ojos grandes y hermosos, sus pestañas largas y achinadas, estaba estudiando practicante cada facción de su rostro, su nariz tan ¡Perfecta y respingada! Y mi perdición, ¡Sus labios! Me quedé observando sus labios y Sami se mordió el labio inferior provocando que estremeciera ante ese acto, Tomé su rostro entre mis manos y la besé...
