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- Puedo llamar, será más formal, hablo directamente con su secretaria. - digo terminando de leer el documento.
- Está bien, pero primero abre el calendario para ver las fechas disponibles. - Paco me instruye y abro la agenda en la libreta, me da unas instrucciones y hago la llamada.
Hablo con el secretario de empresarios, hablo en italiano y programamos la reunión para el miércoles por la tarde.
- Listo. - digo terminando la llamada y sigo. - Quiero celebrar. Paco, llévame a tomar un helado. - Hablo mirando a Paco .
- Sí, lo tomaré. - Paco habla y abro una sonrisa.
- Antes de salir, llamar a las secretarias, dar a conocer a todos el contrato, imprimir el documento de contrapropuesta, la respuesta y archivarlo. Hablando de eso, mañana se debe hacer un nuevo documento, en italiano y en inglés, este italiano se firmará en la reunión, se debe notificar al personal involucrado, así que programe una reunión para mañana. - El señor. Ernest dice levantándose del sillón.
- ¡Padre! Sé cómo hacer estas cosas. - Paco habla exasperado.
- Tú lo sabes, pero tu esposa no. Explíquele todo y preséntelo al personal. Ella salvó el día. - El señor. Ernest dice y me siento orgulloso de mí mismo .
- Mira, payaso. Salvé el día. - Digo y le doy una palmada en el trasero a Paco, porque está parado a mi lado .
- ¡Córrete! - dice Paco enojado y yo me río.
- Dale helado a la niña, nos hizo millones. Menos mal que arreglé este matrimonio para ti, o terminarías envejeciendo y casándote con una puta. - El señor. Ernest habla y me mira. - Está bien, niña. - Dice y yo firmo agradeciéndole, luego mi suegro se ha ido .
- Esa bofetada volverá. - dice Paco enojado y toma el teléfono. Llama a los secretarios, pero les pide que antes de que vengan programen la reunión para mañana, hay varias personas involucradas .
Un rato después, Trixie, Robson y Stevens llegan a la habitación de Paco. Explico el contrato arriba, mañana Paco y yo vamos a arreglar el documento, voy a participar en la reunión, porque el miércoles voy a hablar con los italianos.
Pasamos un tiempo ajustando todo, hasta que Paco cerró el caso.
Salimos de la empresa y fuimos directo a una heladería, Paco buscó la ubicación en su celular.
- Tomaré mucho helado. - Hablo emocionada mirando a la calle, Paco conduce el auto y todo está bien, me siento bien y feliz.
- Me vas a llevar a la bancarrota en la heladería. - Paco habla y yo me encojo de hombros .
- Comes cuatro veces más que yo, apuesto a que comerás como un buey. Igual que en el almuerzo, que comió como un loco. - No pude comer todo, entonces mi comida se quedó en los paquetes del restaurante, ya que Paco y mi suegro se comieron todo, y Paco incluso se comió las sobras de mis paquetes, dijo que era un pecado tirar. comida de distancia .
- ¡Yo soy grande! tengo que alimentar - Dice Paco y detiene el auto en el semáforo, luego se gira hacia mí.
- ¿Te duele la espalda baja? Puedo masajearte más tarde. - Dice en voz baja .
- No, me senté durante mucho tiempo. - digo evaluándome.
- En casa ya veremos. - Paco habla y sigue mirándome .
- ¿Que pasó? - pregunto sintiéndome un poco avergonzada.
- ¿Eh? - pregunta Paco y lo miro.
- Sigues mirándome. - Hablo y Paco niega con la cabeza.
- No te estoy mirando. Es tu impresión. - Paco habla y se cruza de brazos .
- Claro que lo es, estás frente a mí mirándome fijamente y es mi impresión. - digo sacudiendo la cabeza.
- Loco. - Dice sin dejar de mirarme .
- Te voy a sentar un bastón en la cara, y vas a ver a la chica loca. - digo y Paco se endereza mirando hacia adelante .
Nos quedamos en silencio hasta que llegamos a la heladería. El lugar está medio lleno, el ambiente es hermoso y estoy anonadada por la variedad de sabores.
- Tomaré una bola de pistacho, una de arándano y una de almendra, nunca he probado esos sabores. - Hablo emocionado, hay de diferentes sabores, pero yo quiero estos.
- No comerás demasiados dulces ni te agitarás. - Dice Paco y lo miro.
- Ahorrarme. ¿Qué sabores querrás? - pregunto mirándolo.
- Chocolate, chocolate blanco, chocolate belga, avellana, fresa y piña. - Paco habla y ni siquiera estoy sorprendido.
- Se tapará. - Digo bajo.
- ¡Yo soy grande! - Dice y miro a mi alrededor, ni siquiera voy a discutir .
Nos toca a nosotras y yo encargo la mía, también hay algunos complementos, en este caso elegí caramelos, pajitas de chocolate, malvaviscos y caramelos. Paco, en cambio, pidió 6 bolas de helado, complementos y hasta pidió una cascona rellena de mousse de vainilla.
Pagué con la tarjeta de Paco, tomamos nuestro pedido y fuimos a sentarnos. Sentí que algunas personas nos miraban fijamente, pero las ignoré.
Agarré una pajilla de mi helado y le di un mordisco.
- Déjame probar el tuyo. - Dice Paco y mete su cuchara en mi helado.
- ¡Mierda, adelante! ¿Por qué no elegiste los mismos sabores que yo? - pregunto enojado .
- Tengo otros, para poder comer los míos y un poco de los tuyos. - Paco habla con la cara de mayor polla .
- ¡Morirse de hambre! - hablo viéndolo tomar una cucharada de mi helado de almendras.
Estábamos comiendo, y cuando Paco comenzó a tomar mis helados, tomé el de ellos .
Los helados son perfectos, todos deliciosos y, a pesar de las payasadas de Paco, los disfruto mucho .
Terminamos de comer y Paco, muerto de hambre, hasta quiso llevarse un helado a casa.
- ¿Venderás helado? - le susurro a Paco, porque ya ha pedido 8 kilogramos de helado, son cuatro botes de 2 litros .
- Voy a. - Dice sin educación.
Yo pago los helados, Paco coge las bolsas con los tarros y nos vamos a los coches.
- Excesivo. ¡Dios! - digo viendo a Paco darle las bolsas a Derek .
Paco no dice nada y vamos al auto, Paco se sube y golpea suavemente la puerta y da la vuelta.
- Llegando a casa, nos ducharemos, cenaremos y te hablaré de negocios, necesitas informarte más sobre el tema italiano. - Paco habla y eso está bien para mí.
- Todo bien. Será bueno si mantengo un registro de todos los contratos que ya firmaste. Quizás alguien dice algo que no sé, sería aburrido para mí andar flotando. - digo y Paco asiente.
Se marcha y observo a la gente en la calle, todo el mundo parece apurado y ocupado.
- Creo que me vendrá bien trabajar. No todo el día, pero algunas horas. - Comento con Paco.
- Yo también lo creo, así que ocupa tu mente, y gana más dinero, o me llevarás a la bancarrota. - Dice y el ojo feo .
- ¡Deja de ser un payaso! Tienes dinero para otras 20 generaciones. - digo encogiéndome de hombros.
