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Ajuste

2

Se me pone la piel de gallina y me siento un poco incómodo, pero luego creo que tengo que ser firme .

- ¿Lugar? ¿Qué lugar? Toca, Paco. Soy una mujer seria, no soy de esas ilusas que te dejan. Soy una mujer de respeto y religiosa. - Hablo sintiendo a Paco masajeando mi lumbar .

- Mujer de respeto es la chingada. Nunca has follado, nunca te has corrido, no sabes lo que es sentir placer. A la hora de putear te volverías loca, Lisa. Liberaría toda esa tensión dentro de ti, te soltarías, te relajarías y después de correrte unas cuantas veces, te lo garantizo, te sentirías como una persona diferente. Me has estado cabreando hasta la médula, me has estado desafiando, y eso me está agitando. - Dice Paco colocando su cuerpo junto al mío, siento una cosa dura en mi espalda y me quedo paralizado .

¡No puede ser el gusano blando! Obviamente no lo es, ciertamente tomó algún objeto y lo puso entre nosotros solo para asustarme .

- Saca ese objeto de mi espalda, ¿qué es? ¿Recibiste una botella de desodorante? - pregunto aún de pie, el objeto es grande, debe ser algún bote de desodorante, lo trajo del baño .

Paco se ríe y envuelve sus manos alrededor de mi cintura, colocando sus manos sobre mi estómago, presionándome más cerca de él.

- ¡Lo que estás sintiendo es mi polla! ¿Cómo lo llamas de todos modos? ¿gusano? ¿Lo estás sintiendo? - Dice Paco frotándose sobre mí .

- ¡Deja de mentir! - Hablo y me desenredo de los brazos de Paco, me vuelvo hacia él y miro hacia abajo, en ese momento creo que incluso abro mucho los ojos .

- ¿Quieres sentirlo? Tómalo... sosténlo. Te juro que te haría tragar toda esa pequeña rabia tuya. Te tragarías todas las afrentas que me hiciste. - Paco habla y yo lo miro .

- Respétame, payaso. - digo y me alejo a toda prisa.

Salgo de la habitación sintiendo mi cara caliente, siento calor y no escucho a Paco decir nada. Camino a toda prisa y termino llegando a la recepción del piso principal.

Veo a Trixie y Robson en el mostrador y me acerco .

- O... hola... - digo sintiéndome avergonzado por lo de Paco, ¿era ese el gusanito blando que se puso duro? ¿O se metió algo en la ropa interior? 5

- ¿Señora? ¿Esta todo bien? - pregunta Trixie mirándome.

- S... sí... por favor, ¿dónde está la despensa? - pregunto queriendo beber un poco de agua .

- Te acompaño a la despensa. - dice Trixie y gracias, en ese momento paso mis ojos por las uñas de Robson.

- Que lindas uñas, el color del esmalte es muy lindo. Lo hiciste tu mismo? - pregunto al ver el esmalte de uñas de Robson, es azul, un azul oscuro con brillantina .

Robson está un poco sorprendido, creo que no esperaba mi pregunta.

- N... no... gracias, me hago las uñas en un salón que está aquí en la calle de la empresa. - Me explica y le pido la dirección del establecimiento, para poder hacerme las uñas allí.

- Gracias, cada vez que voy allí para arreglarme las uñas, quiero ver cómo se verán mis uñas, será nuevo para mí, pero todavía tengo muchas cosas que ajustar. Mi vida está un poco ocupada, creo que todos conocen mi situación. - digo anotando la dirección del salón en mi celular, guardé y mantuve el contacto.

- Si señora. - Dice Robson y le agradezco, así que voy con Trixie a la despensa.

- Acabo de terminar de escribir el documento que estaba dando problemas. De la que hablabas cuando llegué con Paco. En el internado aprendí italiano, puedo hablar y escribir bien, y como fui a la universidad, no fue tan difícil, Paco dictó el documento y yo lo escribí. Estoy pensando en venir a trabajar aquí. - Comento con Trixie.

- Bien, necesitamos a alguien que entienda italiano. El empleado que se encargaba de negociar con los italianos abandonó la empresa. Hoy temprano el Sr. Ernest estaba enojado, estos documentos son confidenciales, implican mucho dinero, por eso solo las personas de confianza manejan este tipo de documentos. - explica Trixie.

- No sé si vengo a trabajar todos los días, todavía estoy pensando en qué hacer. No quiero pasar todo el día encerrado aquí. - Necesito vivir y quiero trabajar, pero no quiero vivir para trabajar.

- Después de todo lo que has pasado, es comprensible. - dice Trixie y yo firmo.

- Cambiando de tema, necesito registrar mi huella digital, la del ascensor. Le mencioné a Paco cuando llegamos, tal vez después del almuerzo podamos hacerlo. Hablando del almuerzo, ¿ustedes se turnan para salir a comer? - pregunto y llegamos a la despensa.

Trixie dice que se turnan, incluso Stevens está almorzando. Trixie me muestra el fregadero, hay un fregadero en el suelo y me la presentan.

En la despensa hay cafeteras con cápsulas, agua, zumos, bebidas energéticas, galletas e incluso alguna galleta. Consigo una botella de agua y la mucama me dice el número de extensión de la despensa, si necesito algo solo llame y pregunte.

Ela me explica que depois do almoço é só ligar que ela tira a louça suja, nas salas da presidência, há um armário com louças, se for necessário a copeira coloca a mesa e pede comida, ela tem até uma relação de restaurantes que deve pedir la comida.

Después de hablar un poco, vuelvo con Trixie a la recepción, le doy las gracias y voy en dirección a la oficina de Paco, tomo un sorbo de agua y pienso si debo o no ir a su oficina. Si llego allí, y Paco tiene el objeto metido en su ropa interior, voy a golpear la cabeza de Paco con un bastón, con toda certeza que ese bulto en sus pantalones no era el gusano blando que se puso duro .

Cautelosamente llego a la recepción más pequeña y veo a Janice, le doy una sonrisa y entro a la oficina de Paco, lo encuentro sentado en la silla del jefe, se ve relajado y tiene una cara graciosa .

Entro en la habitación, cierro la puerta y me acerco a la mesa, me doy la vuelta y miro entre las piernas de Paco.

- ¿Quieres sentarte en mi regazo? - pregunta con una sonrisa en el rostro .

- Te pondré un bastón en la cara. - digo alejándome, yendo a sentarme en el sofá .

Paco se ríe y me mira, lo cual es realmente molesto. Tomo un sorbo de agua y Paco sigue mirándome.

- Para el registro. Sé que eres inocente en algunos aspectos, así que quería aclarar que no me metí nada en la ropa interior, estaba cachonda y tenía la polla dura. Sé que nunca has visto o sentido algo así, y debes ser bastante tonto con los asuntos relacionados con el sexo. Está bien, Lisa, es normal tener miedo. ¿Quieres preguntarme algo? ¿Quieres tomar preguntas? ¿Quieres que compre un libro sobre sexo? ¿Quieres ver una película porno conmigo? - pregunta Paco y cierro los ojos .

- ¡Bobinha es la perra que dio a luz! Estoy informada chica! Y nunca que iba a tener sexo contigo. Creo que es mejor que dejes de hacer estas payasadas. - digo mirándolo .

- Si no me cabrearas tanto pararía, pero me cabreas, y el sexo es tu debilidad. - Dice Paco mirándome pensativo.

- ¡Deja de decir tonterías! Tengo toda una vida que poner en orden, no tengo tiempo para pensar en sexo. ¡Y el sexo no es mi punto débil en absoluto! ¿Te golpeaste la cabeza en algún momento? ¿La cola te hizo desequilibrar y caer? Para estar diciendo tantas tonterías, debes haberte golpeado la cabeza. - digo y Paco cierra los ojos, en ese momento suena el teléfono en su escritorio .

Paco contesta el teléfono, comienza a hablar sobre el trabajo y saco mi celular, juego hasta que llega la comida.

Salgo de la oficina de Paco y bajo a buscar la comida, cuando estoy en el elevador me pregunto si prepararé los paquetes. Llego a la planta baja y está ocupado, algunas personas me miran y llego a la entrada, el lugar es tan hermoso.

Veo al repartidor y se me acerca, son dos paquetes, y tengo miedo de que se me caiga todo, por suerte veo llegar a Stevens .

- Gracias a Dios. Tengo miedo de derramar los jugos, por favor, échame una mano, Stevens. Con este bastón es difícil llevar cosas. - digo y Stevens toma el paquete de jugos .

Le agradezco al chico que hizo la entrega y entramos al edificio.

- Señora, déjelo en paz, me los llevo a los dos. - dice Stevens y le doy las gracias, pero sigo tomando uno de los paquetes.

- Voy a empezar fisioterapia pronto, pretendo caminar sin bastón. - Hablo con Stevens.

- Si necesitas algo, puedes llamar a la extensión de recepción, las chicas y yo estamos disponibles. - dice Stevens y le doy las gracias de nuevo.

Entramos al ascensor y dos señores entraron con nosotros.

- Stevens, necesito una reunión con el jefe hoy. ¿Cómo es su estado de ánimo? – Uno de los hombres que aparenta tener unos 45 años pregunta mirando a Stevens, el hombre es asiático.

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