Librería
Español
Capítulos
Ajuste

Capítulo 14

[Traducción: - Hiena. - ]

Realmente odio que me llame hiena.

Se nota que está borracho por el olor a whisky que le huele el aliento. Tiene el pelo castaño y desordenado, probablemente por la chica que juega con él sentada en su regazo.

- Está bien Dante, no pierdas tu tiempo con ella —dice la chica en su regazo arreglando su posición en su regazo y mi nariz se arruga.

- Cállate puta.- La interrumpo groseramente.

Sus ojos se abren de par en par al mirarme. Mientras tanto, los de Dante siguen fijos en los míos. —Dante, ¿no vas a decir nada? —dice , dándole un codazo en el brazo.

—No . —Responde sin mostrar ninguna emoción en su voz.

- ¿ Por qué me pediste que me sentara aquí? - Pregunto, genuinamente preguntándome por qué.

No tenía ningún motivo para dejarme sentarme aquí, y no es que yo quisiera. Sea como sea, no puedo evitar mirarlo constantemente.

No entiendo por qué las mujeres quieren estar con Dante . Es atractivo, sí, pero tiene la peor personalidad de la humanidad.

- Smettila di fare domande puttana. - Dice suspirando y sin dejar de mirarme.

Cuando me mira, siento casi como si mi cuerpo ardiese lentamente dondequiera que se fije en él. Quizás sea odio, pero sea lo que sea, me siento como si estuviera en llamas.

-Deja de hacer preguntas, puta . - ]

¿Quién se cree que es para llamarme puta? Cuando la puta en la habitación es claramente él y la chica en su regazo.

Irónico.

- Dice quello con la puttana in giremo. - Respondo.

[Traducción: -Dice el que tiene la puta en su regazo. - ]

- ¿ Qué dijo? - pregunta la muchacha sentada en su regazo.

—Nada . —Dice, dándole un sorbo a su bebida. Después, la deja caer suavemente sobre la mesa.

- Voy a tomar algo.- Digo poniéndome de pie y bajándome el vestido.

- Tú vas Valeria , tus amigos se quedan. - Dante lo dice de una manera que parece una orden estricta que tengo que seguir.

—¿Qué tienen que ver mis amigos con esto? ¡¿Por qué carajo estoy aquí?! —grito .

- Se i tuoi amici vanno cercherai di trovare un modo per andartene, ma se vai da solo non li lascerai indietro. -

- Si tus amigos se van intentarás encontrar la manera de irte pero si vas solo no los dejarás atrás. - ]

- ¿Qué dijo, Vane? - pregunta Jimena.

No es que quiera dejar a las niñas solas ni un segundo. No es que sea sobreprotectora , sino que no confío en Dante . Navarro .

Odié que por una vez tuviera razón.

Suspiro. - Quédate, no tardo. - Las dos chicas se deslizan fuera de la cabina para que yo pueda bajar.

-Entonces tráeme un Distrito Altamar.- Responde Jimena .

Renata se aparta el pelo del hombro y luego habla: « Tráeme un Tequila Sunrise. Me vendría genial ahora mismo » .

Camino hacia la barra pasando por la pista de baile que todavía está llena, pero no tanto como la otra de abajo. - ¿ Puedo tomar dos Distrito Altamar y un Tequila Sunrise? - Le pregunto al camarero.

Él asiente y luego prepara las bebidas detrás de la barra.

—Sus bebidas corren por mi cuenta — ofrece una voz profunda, levantando rápidamente la mano para hacerle una señal al camarero.

Miro y veo al hombre de pelo rizado sentado en el taburete a mi lado. Puedo ver sus tatuajes que cubren ambos brazos.

- Gracias, ¿y usted es...? - digo preguntándome su nombre.

Esto me ha pasado varias veces. Siempre es la misma historia. Solo un porcentaje de las veces termino yendo a casa con el chico o dándole mi número. Pero fuera de eso, simplemente acepto la bebida gratis y lo dejo en blanco. Siempre funciona.

Aunque no me interese.

- Angelo. – Responde extendiendo su mano hacia la mía.

-Valeria.- Respondo sacudiéndole la espalda.

—Bueno , Valeria, eres una mujer despampanante con un nombre precioso —dice lamiéndose los labios y sonriendo. Admito que tiene una dentadura perfecta y unos bonitos ojos color avellana. Su barba está perfectamente delineada y bien delineada. Parece tener unos treinta años.

- Me pasa mucho, muchas gracias. - Le digo con arrogancia al hombre que está a mi lado.

Obviamente parezco desinteresado.

El camarero coloca las bebidas que pedí delante de mí.

—Gracias , Angelo, fue un placer conocerte pero tengo que irme. —digo rápidamente.

- Al menos déjame ayudarte a llevar las bebidas a tu stand. -

Admito que apenas hablo con chicos. Principalmente porque no tengo el tiempo que dedico al trabajo la mayor parte del tiempo. No permito que cualquier hombre se meta entre mis piernas.

-Estoy bien, gracias. - digo respondiéndole al hombre.

-Insisto. - Dice .

Puaj.

Como dije, siempre funciona. ¿Qué puedo decir? Los hombres son hombres. Aunque me encantaría que me dejara en paz.

- ¡ Señor, todavía tiene que pagar las bebidas! - Le grita el camarero a Angelo provocando que algunas personas lo miren como si estuviera loco.

- Te lo pago en un segundo, déjame ayudar a la señorita.- Responde Angelo alejándose del bar.

Lo observo mientras toma las bebidas de mis manos y me sigue mientras camino de regreso a la cabina. - ¿ Es esta? - pregunta Angelo cuando llegamos a la cabina.

—Sí.— Le respondo al hombre desesperado y observo atentamente como va colocando las bebidas sobre la mesa una a una .

Jimena me mira sonriendo mientras Renata parece como si nos estuviera estudiando.

—Gracias de nuevo, Angelo, no tenías por qué hacerlo —digo. Y lo digo en serio. De verdad que no tenía por qué hacerlo, pero aprecio su desesperación. Así que le sonrío amablemente.

Sonriendo, habla: - No te preocupes, dame tu número para asegurarme de que llegues a casa sano y salvo. -

Le quito el teléfono, marco un número falso y le sonrío al devolvérmelo. Como dije, casi siempre los dejo en blanco, y como estoy con mis amigos, sin duda será esa vez.

Y entonces, el teléfono vibró otra vez…

Descarga la aplicación ahora para recibir recompensas
Escanea el código QR para descargar la aplicación Hinovel.