Capítulo 7- Planes y Promesas
Nally: -De todos modos, todavía llevo las penas conmigo. No puedo olvidar todo lo que me has hecho pasar. ¿De qué sirve que te perdone por tus errores pasados si sigues cometiendo errores en el presente? Deberías quedarte callado en un rincón. Encontrarás una buena chica y te casarás, tendrás hijos... Todo tiene su propio tiempo.
Uanderson: -¡Para, por favor! ¡No quiero casarme con una chica que no seas tú! ¡No quiero tener hijos con nadie más que contigo!
Nally: -No hay nada que pueda hacer al respecto.
Uanderson: -Por favor... ¡Tienes que volver a mí!
Nally: -¿Volver a ti? ¿Estás loco?
Uanderson: -Recuerda las cosas buenas que experimentaste conmigo... ¿Recuerdas los planes que teníamos para ir a París?
Nally: -¿Te refieres a nuestros planes que rompiste? ¿Nuestros planes inútiles que destrozaste, como mi corazón que rompiste en mil pedazos? ¡Uanderson, despierta! Su tiempo ha pasado. ¡Los sueños que tenía los realicé con Lucas! El espacio que dejaste aquí dentro lo llenó él. ¿Y sabes qué? Fue lo mejor que pudiste hacer. Tal vez si no hubiera roto contigo, no tendría el hermoso regalo que tengo hoy. Quiero a Lucas, Uanderson. Es mi marido, el padre de mis hijos. el hombre de mi vida. no tú. No creo que lo hayas hecho nunca.
Uanderson: -Me duele verte hablar así. Me rompe el corazón.
Nally: -No pensaste en eso cuando rompiste conmigo.
Uanderson: -¡Sé que estaba equivocado! ¡Pero no puedes decir lo que has dicho sólo para herirme!
Nally: -No lo dije para herirte. Lo he dicho porque es verdad.
Uanderson: -Esto es una tortura. No deberías hacer esto.
Nally: -¿Y qué derecho tienes a decirme lo que debo o no debo hacer?
Uanderson: -¡Creo que es mejor que no me desafíes, chica!
Nally: -¿Y qué vas a hacer?
Uanderson: -Sabes que puedo hacer cualquier cosa. ¡Incluso matar a tu pequeño rockero!
Nally: -¡No le hagas nada, por favor!
Uanderson: -¡Aaah! En dos segundos, el superjaguar protector se convierte en un gatito indefenso. Aaah... ¿Vas a llorar?
Nally: -¡Puedes hacerme lo que quieras, pero a él y a mis hijos no les haces nada!
Uanderson: -No sé si debo seguir su petición. Acabas de decir que no tengo derechos sobre ti. Entonces tampoco tienes ningún derecho sobre mí. Cuídate, Ángel.
Sonríe descaradamente y se aleja, pero vuelve y me mira fijamente.
Uanderson: -Y consigue esto... Ni se te ocurra decirle a tu "Bestia" que estuve aquí, ¿de acuerdo? Si lo haces, romperé con él. O... Con ellos. ¡Adiós!
Se va. ¡Oh, Dios mío, eso es todo lo que necesito!
Tengo que contarle esto a alguien, ¡si no me volveré loco!
No hay manera de que le diga a Lucas. Así que lo mejor es ir a casa de Tavares y hablar con él. Y Lucas tampoco puede saberlo.
Jessy: -¿Te vas, jefe? ¡Ni siquiera son las 8:30!
Nally: -Tengo algunos problemas personales que resolver. Me tengo que ir.
Jessy: -¿Volverás hoy?
Nally: No, cariño, solo en mañana. Toma notas y si tengo alguna reunión, la reprogramo. Gracias.
Sonrío para fingir que todo está bien y me voy.
Corro a casa de Tavares y cuando me abre la puerta y me abraza, rompo a llorar.
Tavares: -¡Oye, cálmate! ¡Entra! Siéntate aquí... Dime qué pasó...
Mismo llorando, consigo contarle el sueño que tuve y todo lo que me dijo ese maldito Uanderson y las promesas que me hizo.
