Librería
Español
Capítulos
Ajuste

Chapter 2 Don't have other choice

Jareth se encontraba en una celda especial, en donde lo único que podía hacer era esperar en la absoluta incertidumbre, sobre lo que ocurriría a continuación con él. Aunque eso no era nada comparado con el miedo de no poder tener comunicación o alguna información nueva, sobre el paradero de su hijo, recordando que se separaron hace un tiempo largo, para que los demás, lograran escapar al punto de encuentro en donde iban a esconderse; todo esto sin dejar de lado, que, al estar todo ese tiempo en una prisión, no le permitía saber cuánto tiempo había transcurrido, porque las horas parecían semanas y los días décadas, cuando estas desconectado del tiempo. Fue entonces cuando en medio de sus pensamientos que eran su peor enemigo durante cada segundo; una figura misteriosa apareció en su celda para darle un mensaje…

-¡Si vas a volver, solo para reírte de mí situación mejor vete, que no estoy de humor!- Expresaba Jareth violentamente, porque estaba cansado de que su esposa, lo tortura a cada momento con el miedo de que algo le había pasado a Eren.

-Yo reconsideraría el bajar la voz, después de todo eso solo te traerá más problemas a ti, que a mi.- Indicaba Lily de manera puntual.

-¿Quién eres tú?- -¿Qué estás haciendo aquí?- Preguntaba Jareth, con un notorio cambio en su actitud al darse cuenta, que no era la persona que él pensaba.

-¿Vez? No era para nada difícil el mantener un tono de voz moderado.- -Ahora en respuesta a tu pregunta, soy Lily y soy conocida de tu hijo, Eren Rosengard.- Expresaba aquella mujer con una mirada determinada e impotente. Haciendo que el papa del peli azul, tuviera un rayo de esperanza bastante marcado en su mirada.

-¡¿Conoces a mi hijo?!-…-Espera un momento, ¿cómo puedo estar seguro que no te envió Sun hee, para torturarme como lo ha estado haciendo todo este tiempo?- Dijo Jareth, mientras fruncía el ceño.

-Uhh…desconfiado y lleno de rabia, me gusta.- -Realmente no tengo alguna prueba que demuestre eso me que acabas de preguntar, pero si te sirve como consuelo, puedo decirte que se tu hijo llego a un lugar en donde está seguro con sus seres queridos. Solo que no puedo hablar demás porque nos podrían estar escuchando y no queremos eso; además no creo que tengas muchas opciones considerando tu situación actual, más que confiar en mi.- Comunicaba Lily, quien a la par sabía que era muy arriesgado darle algo de Eren a su papa, porque podrían quitárselo o hacerle algo peor.

A pesar de que ninguno de los dos, tuviera las suficientes pruebas para confiar en el otro, no les quedaba otra opción más que entender que la mejor apuesta, era la de arriesgarse a colaborar con el otro. Basándose solamente en que ambos quieren detener tanto al que está detrás de todo este caos, como a Sun hee para que esta historia de terror terminara de una vez por todas; por lo que en lugar desaprovechar su tiempo en discusiones o en peleas que no tendrían sentido, decidieron ponerse manos a la obra; para utilizarse el uno al otro, como una herramienta para sobrevivir en esta situación…

-¿Qué es lo que quieres de mí?- Preguntaba Jareth, con una voz más calmada y resignada.

-Una prueba irrefutable, de algo que tanto tu hijo como tu consideren especial, para que le pueda decir a Eren, que nos encontramos y sé que estas vivo.- -De ese modo, podre conseguir la fuerza que me falta para acabar con mis enemigos; cosa que a ti también te interesa, porque podrías volver a encontrarte con él y detener a Sun hee, de ese modo, todos ganamos.- -¿Suficiente para ti?- Preguntaba Lily, quien sabia como utilizar sus palabras para hacer que los demás, aceptaran algo que no necesariamente están de acuerdo en hacer.

-Creo tener algo que necesitas…solo prométeme que cumplirás con lo que estás diciendo.- -No para que me rescaten, sino para que Eren sepa que estoy bien, por ahora…- Expresaba el papa del peli azul, con una mirada decaída por sentir culpa de tener que meterlo, en este caos nuevamente.

De esa manera, Jareth le encontró a Lily el reloj que había conservado, al ser el primer regalo que su hijo le había dado por su cumpleaños. Teniendo un gran peso emocional para él, al punto en el que no ha dejado de arreglarlo para siga en perfectas condiciones, objeto que lo ha mantenido cuerdo todo este tiempo o lo más que en sus cabales que puede estar. Generando que una vez ella haya conseguido su objetivo, en breve se pusiera en camino a llegar hasta donde estaba Eren; pero no sin antes decirle que hará todo lo posible para ayudarlos, a pesar de no poder prometerle que lo salvara, si salvara a su hijo y acabara con la persona que lo tiene en esta celda. A lo que este sonrió, al sentir más tranquilidad de que el peli azul, no solo llego a su destino como habían planeado, haciendo que su sacrificio no fuera en vano; sino que algo en su ser le decía que estaría más seguro con la ayuda de esa extraña pero imponente mujer que lo había venido a visitar a su celda.

Regresando al presente, Eren se encontraba mirando fijamente el reloj de su papa, al punto de haberse disociado durante un tiempo, hasta que Ivanne decidió ir a ver si necesitaba hablar con alguien, todo lo que estaba pasando…

-Disculpa que te interrumpa, es solo que quería saber si necesitabas hablar con alguien, luego de todo lo que se discutió hace poco.- Dijo la pelirroja, quien a pesar de saber que la preguntaba estaba de más, igual era su manera de decirle que estaba para él.

-Tú no me interrumpes, ni tampoco me molestas. Es solo que ahorita siento que mi cabeza va a explotar, de todas las cosas que estoy pensando.- -En especial porque no quiero tener, que involucrarlos en una lucha que es muy peligrosa.- Expresaba el peli azul, mientras se llevaba su mano a la frente con el ceño fruncido, en señal de estrés.

-No puedo imaginar las emociones que debes de estar sintiendo, con todo lo que te acabas de enterar, pero solo quería decirte que no estas pidiéndonos el apoyarte, nosotros estamos eligiendo el hacerlo porque no queremos ser una carga para ti.- Dejaba en claro Ivanne, siendo empática como de costumbre con su novio.

-Sí, pero lo último que quiero es que vayan a ese lugar a que los maten.- -Meternos a una pelea, que no se si sobrevivirán…- Decretaba Eren, con una mirada de miedo, mientras se acercaba a donde estaba Ivanne porque no podía ocultar, el pánico que estaba teniendo de imaginarse el perderlos.

-El solo imaginarme que puedo perderlos, hace que pierda la cabeza.- Indicaba Eren, al oído de su novia mientras cerraba sus ojos.

-Eso lo entiendo, pero no eres tu quien empezó todo esto y tampoco eres tu quien no está arrinconando.- -Además por más feo que suene, no tenemos otra opción. Ya que si nos quedamos, seriamos una carga mental para ti estando allá, de una u otra manera tenemos que saber cómo defendernos a nosotros mismo, sin depender de nadie.- Respondía la pelirroja, ante las preocupaciones de su amado, puesto que ella nunca va a querer ser una carga para nadie y menos cuando ya tiene suficiente estrés encima.

-Entonces… ¿en verdad vamos a hacer esto?- Preguntaba el peli azul, con algo de duda en su ser.

-Por supuesto, después de todo no tienes que cargar con todo tu solo, cosa que nunca me cansare de decírtelo.- Fue entonces cuando Ivanne decide darle un abrazo al peli azul, para intentar darle un poco de seguridad aunque sea efímera.

-Gracias, lo necesitaba en verdad.- -Solo espero que esto termine pronto y podamos volver a los momentos felices, que ellos tanto intentan destruir a toda costa.- Pensaba Eren, quien reforzaba el abrazo para liberar un fuerte respiro.

Teniendo así que aceptar, que, aunque él no lo desee o este del todo de acuerdo, el que sus seres queridos tengan que prepararse para una lucha que será muy riesgosa pero necesaria. Sin ninguna garantía que sus planes podrían funcionar o que podrán prever alguna situación de algo riesgo, porque las bases son muy inciertas para establecer algo concreto, sin mencionar que no tienen el tiempo para considerar mucho las cosas; haciendo que tengan que aprovechar al máximo cada segundo para ir con el plan que ya tienen. Aunque tratándose de Lily y Eren, ninguno de los dos se quedara sin tener algún haz bajo la manga, para casos extremos…

-Entonces…¿en verdad vamos a hacer esto?- -¿A prepararnos para matar a alguien, en defensa propia?- Se cuestionaba Jean, quien a pesar de no haberlo dicho anteriormente, igual no fue hasta ahora que se estaba dando cuenta, de que era una realidad que iba a suceder.

-Todo parece indicar que si.-…-¿En realidad estás preparado para tomar la vida de alguien? Lo pregunto porque no es algo que puedas cuestionarte, a la hora de la verdad, porque podría ser tu fin, de modo que debes de estar seguro en su totalidad.- Expresaba Zhuo, entendiendo que a veces si pueden decir cosas que realmente no sentimos, pero cuando suceden es que nos damos cuenta que no estábamos preparados para ello.

-A decir verdad, eso habla muy bien de ti Jean, porque al final las personas por más instinto de supervenía que podemos tener; no festejamos o estamos dispuestos a primeras para asesinar.- --Entonces no pienses que tener humanidad es algo malo, solo que si en verdad no está dentro de ti, es mejor que sigas ese sentimiento.- Indicaba Shiro, colocando su mano encima de su hombro para hacerle saber; que no estaba siendo juzgado o presionado, a tomar una vida si no cree que pueda hacer las paces con eso.

-No, no se preocupen.- En eso el peli rosa, pone su manos encima de las de Shiro y Zhuo, para mostrarles que estaba agradecido por sus palabras de aliento. -Enséñenme, que prefiero ser de ayuda que un peso muerto.- Indicaba Jean, con más determinación.

-Por supuesto, después de todo, tenemos que empezar cuanto antes si queremos tener tiempo para que estén listos.- Comunicaba uno de los escoltas, con una sonrisa al ver que tan lejos, estaban dispuestos a llegar con tal de cuidar su felicidad y sus vidas, cuando alguien intente arrebatárselas.

El sentimiento de culpa puede ser un gran obstáculo en estas situaciones, no solo porque no estamos preparados para ser asesinos, aunque la mayoría insista que no le afectara en lo absoluto cuando llegue el momento de ver, si estás dispuesto a mancharte las manos de sangre, para aferrarte la vida o si el miedo a no poder soportarlo, sea el que te paralice los instintos de supervivencia que quedan, cuando no puedes escapar o estando acorralados. Por lo que quedara en manos de que las personas, que serán entrenadas para manejar armas en defensa personal. Siendo en primera instancia, aparte de Ivanne y de Jean, Lachlan, Perla y Mei…

-Esperen un segundo, ¿que están diciendo?- -¿Cómo que existe la posibilidad de que los responsables de todo lo que está ocurriendo, vengan a acabar con nosotros?- Preguntaba Noah, denotando un gran sentido del pánico, acompañado de un rechazo por la idea, que estaban planteando.

-Es una posibilidad muy fuerte, recordando no solo que no les conviene que sigamos vivos, si quieren que sus planes se den como deseen.- -Por otro lado, cualquier persona que se encuentre en medio, para cumplir su objetivo será considerado un daño colateral; que es en donde entran ustedes.- Respondía Lily, a quien no le temblaba la lengua, para decir las cosas.

-¿Por eso nos piden que sepamos usar armas?, ¿para cuando llegue el momento, de que intenten atacarnos mientras no estén, las personas para defendernos?- Dijo Mei, intentando analizar si esa era la opción más viable.

-Exactamente, pero eso es un posible escenario que es mejor prevenir que lamentar.- -Por eso queremos saber, quienes podrían levantar un arma y asesinar, a la persona que podría convertirse en un asesino de ustedes o algún ser querido.- Dejaba en claro Coldwen, a lo que varios comenzaron a mirarse preocupadamente, porque no se contemplaron en algún momento, el tener que mancharse sus manos de sangre. Alegando a que con esconderse sería suficiente.

-Esto no es algo que estaba en nuestros cálculos, por algo fue que seguimos a Eren hasta aquí.- -Porque podríamos tener la paz, de que todo pasaría eventualmente.- Expreso Jaime, con sus manos en el aire, en señal de miedo.

-Lo se…pero la situación ha cambiado y por mucho que no nos guste, las cosas han empeorado hasta este punto.- -En donde es cazar o ser cazado…por lo que necesitamos saber, quienes de ustedes podrán ser capaces de empuñar el arma que salvara la vida de varios a cambio de una sola persona.- Dijo el peli azul, con un tono oscuro, el cual llego a alarmar profundamente a varias de los presentes.

Descarga la aplicación ahora para recibir recompensas
Escanea el código QR para descargar la aplicación Hinovel.