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2. AMORÍOS

Si hay algo que caracteriza a la ciudad de Copenhague, es sin duda, la inmensa cantidad de bicicletas que puedes ver por la calle. Señal de que en ella se llevan a cabo las cosas de otra manera, con calma. Por eso, es un destino ideal para disfrutar de un turismo diferente, no solo por las bicis, sino también por el nivel de seguridad y de limpieza que tiene. No en vano es conocida como una de las ciudades mejor cuidadas de Europa. Una en la que se dan la mano tradición y modernidad.

Ahora trabajo en la panadería de mis padres y me voy de vacaciones a la Riviera Maya casi cada dos años. Las vacaciones allá eran casi un ritual. Debo confesar que hasta ahora me lo habían puesto todo bastante fácil en mi vida. Tengo tiempo para mi afición, montar a caballo, una vez a la semana y hasta tuve la suerte de encontrar un caballo de acogida que es un caballo de ocio extremadamente dulce.

Salvaje es el nombre del dulce castrado holandés que ya tiene 17 años en sus costillas. Casi demasiado mayor para el deporte de élite, pero para mí es la mejor edad. Bueno, no es un caballo blanco ni un semental para ser montado sólo por mí, como en mis sueños, pero puedo vivir con ello.

Lo que más me gusta es pasear por el bosque y disfrutar del aire fresco y de la naturaleza. A veces doy rienda suelta a mis fantasías y me imagino que veo elfos del bosque donde no los hay. Correteando de acá para allá.

Siento que a veces es agradable y necesario mantenerse alejado de lo que pasa alrededor y escuchar a los animales del bosque en los lomos de un caballo. Puede ser muy relajante.

Hay un refrán que dice: ¡lo más bello de la tierra está a lomos de un caballo! Para mí esto era más que cierto. De vez en cuando veía a uno o dos ciervos. Gracias a Dios, todavía no me he encontrado con un jabalí.

Así que, en primavera y en verano disfruto de los maravillosos paseos a solas o en pareja con Rebeca, que tiene un árabe como caballo de acogida, y cuando el tiempo lo permite vamos juntas.

Rebeca es todavía muy joven, acaba de terminar su carrera de peluquería y al mismo tiempo se ha mudado a su primer piso propio. Es muy dulce, rubia, de ojos azules, lleva gafas brillantes y es un poco ingenua pero muy, muy honesta. Eso es lo que me gusta de ella. Debido a su naturaleza honesta, suele ser apreciada por muchos.

Los amantes de los caballos no siempre prefieren estar en medio de la naturaleza. Este es el momento en el que montamos en el interior, a veces damos cuerda a los caballos o tomamos una clase de equitación. Sin embargo, después de montar, es muy divertido sentarse junto a un lago y cotillear sobre nuevos amores, el trabajo o cualquier otra cosa que se nos ocurra.

De vez en cuando viene Timmy, se une a nosotras y conversa como cualquier chica. Sobre todo, nos cuenta cosas divertidas del mundo de los famosos. Por supuesto, sólo nos cuenta lo que se le permite decir.

Muchas veces he intentado tenderle una trampa a los dos, pero de alguna manera ninguno de ellos responde y Timmy siempre sonríe para sí. No creo que la química sea la adecuada. Me encanta la sonrisa de Timmy, no tiene nada de extraordinaria, pero es una sonrisa muy simpática que resulta tan increíblemente contagiosa que sonríes la mayor parte del tiempo también.

Rebeca, en cambio, cacarea más cuando se ríe. Tiene una risa amplia, pero realmente suena como un cacareo. Cuando me río, suelo ponerme la mano derecha delante de la boca. Nunca me di cuenta hasta que Timmy me lo señaló:

—Tienes una sonrisa tan bonita y siempre te escondes detrás de la mano.

Desde entonces intento reírme abiertamente a veces, pero la costumbre es la costumbre y es difícil de quitar. Así es como soy. Dejé de pensar en ello todo el tiempo.

Luego tenemos a los queridos Alan y Richard, que también eran mis colegas. A veces nos vemos más, a veces nos vemos menos. También se podría decir que a veces se llevan mejor y a veces peor. Así es la vida, como una montaña rusa.

También está Sandra Brown. Una mujer alta con un hermoso rostro angular. Hermosos ojos marrones y pelo largo y liso de color marrón. Un poco larguirucha, pero para mí parecía una modelo. Sandra es originaria de La Patagonia. Su padre era argentino y su madre india.

Al principio vino a Dinamarca por un supuesto novio, al que conoció por Internet mientras chateaba. Increíble: cerró todas sus tiendas para venir aquí, a la incierta Dinamarca. Las cosas que haces por amor.

Cuando esa relación se vino abajo, se quedó aquí. Ahora tenía 30 años y ya habían pasado 10 años de haber venido. ¿Cómo había llegado de La Patagonia por alguien que era apenas un crío?, siempre fue un misterio para mí. ¡Aunque suene plausible, por solo chatear!

Dejar atrás a su familia, así como así, ciertamente requirió mucho valor a la edad de apenas 20 años. Sandra también tenía sus historias de mitos y leyendas. Se trataba de personas que podían convertirse en animales.

Así que, al contrario de mi imaginación y de los mitos que conocía, estos iban un poco más allá. La conocí en nuestra panadería, trabajaba en ventas. Sandra es una persona tranquila y sensata que no se deja ya llevar fácilmente. Para mí, era la mejor amiga que había.

Había otros “amigos” casuales como Gina, Manolo, Luis, Cristian y Miranda. Los conocía del colegio y la verdad es que me caían bastante bien, pero ya casi nunca salía con ellos. Nos encontrábamos solo de vez en cuando en la calle o cuando nos poníamos de acuerdo para salir todos juntos, lo cual era casi nunca. Los tiempos cambian. La forma de ver la vida, también cambia y yo, tengo una manera bastante particular de el punto de vista de ella.

Me gusta lo fantástico, lo diferente. Me intereso por cosas, que muchos no se interesan, como los hombres lobos, criaturas mágicas como los trolls, elfos, hadas, cíclopes, vampiros y otros, a los que probablemente muchos les teman, para mí son criaturas místicas y maravillosas.

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