Librería
Español
Capítulos
Ajuste

Capítulo 6

—Relájate , Lucía . Siempre estás tan estresada —Amaiah me acerca la cabeza a su pecho y me acaricia el pelo.

A veces es como la madre que no sabía que necesitaba.

Ella me deja dar otra calada, y me digo a mí mismo que ya está, pero antes de darme cuenta, estoy triturando una pastilla y pegando la nariz a una mesa.

—Joder —digo , echando la cabeza hacia atrás y dejándome llevar por un estado de euforia.

—De acuerdo, Retta —Amaiah me da una palmadita en la mejilla para asegurarse de que estoy despierta. Le hago un gesto para que se vaya, sabiendo que puedo cuidarme sola estando ebria.

Siento como si mis pestañas respiraran.

Y me encanta.

—¿Bailas conmigo? —Tiro del brazo de Amaiah, y ella se ríe y asiente antes de ayudarme a llegar a donde están bailando los demás.

Dejé que mi cuerpo se moviera libremente, cantando con toda mi alma junto a Amaiah. Movíamos las caderas al unísono, y yo me acariciaba la cintura y el torso. Amaiah me tomó la cara entre las manos y las dos girábamos, saltábamos y reíamos como niñas pequeñas.

Necesito permitirme vivir así más a menudo. Libera el estrés incluso mejor que golpear a la gente.

Me echo el pelo hacia atrás y me giro para seguir a Amaiah. Ella canta la canción y me anima a menear el trasero. ¡Qué vergüenza! Y no lo voy a hacer. Pero ella sí.

La animo mientras intenta restregarse contra mí, luego la agarro de la mano y la saco de la pista de baile.

—¡Vale ! ¡Basta ya! —señalo lo que sea que estuviera haciendo. Ella se ríe a carcajadas, y me hace muchísima gracia cuando lo hace.

---

—Más te vale ir a por tu chica, Axel, antes de que Lucía te la robe —dijo Michael dándole un codazo a Axel, que estaba sentado allí con una cerveza en la mano mientras sus ojos se detenían en Amaiah.

—Más te vale atrapar a tu chica, Axel, antes de que Lucía te la robe —dice Michael, dándole un codazo a Axel, que está sentado allí con una cerveza en la mano mientras sus ojos se detienen en Amaiah.

—Lucía es su amiga, no su amante lesbiana, imbécil —Axel le da una bofetada en la cabeza a Michael.

—¿Así que ella tampoco tiene novio? —Michael mira a Lucía , y cualquiera puede ver la lujuria a simple vista.

—Lucía nunca ha tenido un novio de verdad —admite Axel— . Me matará si te lo cuento, pero dice que los hombres son confusos y que no vale la pena llorar por ellos .

Algo dentro de mí se enciende al pensar que nadie la ha tocado. ¿Es virgen?

Dios mío, es imposible que una mujer así sea virgen. Conoce su cuerpo; es una chica segura de sí misma. Me encantaría verla demostrarme lo bien que sabe usarlo.

Probablemente no debí haberla tocado así, pero tenía que darle la idea. Quiero a quien quiero, y punto.

—¿No tienes novia, Michael? —Reign , el chico con el que crecí entrenando, le levanta una ceja.

—No , las chicas son demasiado. Locas y controladoras. No necesito eso en mi vida tranquila —dice , echando los brazos detrás de la cabeza, con cara de idiota.

—Eros , ¿qué tal el negocio? —pregunta Axel, sabiendo que sus ventas han aumentado gracias a mi trabajo. Ayudo a la comunidad, por así decirlo.

—Son negocios —me encojo de hombros— . Ya sabes cómo son .

- Eros está feliz de mojar su pene en todas las vaginas italianas - dice Luis, dándole un codazo a su hermano gemelo, Luca.

—Sí , te gustaría un poco, ¿verdad? —dice Luca, sin parecer impresionado, mientras niega con la cabeza mirando a su hermano.

Levanto una ceja mirando a Luis, preguntándome cuánto habrá bebido.

—¿Ahora te metes con los italianos? —Noah se anima al oír eso.

—Corrí unas cuantas cuadras para ellos, no hubo tratos —doy por terminada la conversación.

Saben que no deben presionarme.

Yo tengo mi parte en todo su sueldo.

—Mira quién viene —dice Michael con una sonrisa, viendo cómo Amaiah y Lucia se abren paso entre la multitud. Lucia le dice algo a Amaiah mientras caminan hacia nosotros, y Amaiah se ríe como una loca.

Echo un vistazo de reojo y veo a Axel sonriéndole a su chica como un niño mimado.

Luis está a punto de soltarle una buena bronca.

La música parece desvanecerse mientras veo a Lucía acercarse, sus ojos se posan en los míos. Se humedece los labios carnosos, dejando que su mirada se desplace hacia mi pecho, y luego más abajo.

No era la única. Observé sin pudor cómo se movían sus caderas al compás de sus piernas, sus muslos gruesos y la forma en que su cabello le llegaba hasta el trasero.

Sé lo que quiero.

Y consigo lo que quiero.

Le di una palmadita en la cabeza a Amaiah mientras subía al coche con Axel y Michael, no sin antes decirles que se aseguraran de que llegara bien a casa. Al parecer, iban a ir a algún sitio mañana, así que lo mejor era que volvieran juntos y el viaje fuera más llevadero.

Supongo que eso significaba que iba a pedir un Uber o algo así.

-Lucía.-​​

Me giro al oír mi nombre, mientras escucho a Michael alejarse en coche detrás de mí.

Veo a Eros apoyado en su BMW, y se me hace agua la boca al oír mi nombre en sus labios. Ojalá lo repitiera.

- Eros. -

Le levanto una ceja, jugando al mismo juego que él.

Su mirada se oscurece y ahora se yergue.

¡Dios mío!

Él me hace una señal con la cabeza para que me acerque, así que cruzo la calle y me dirijo hacia él.

—¿Sí ? —Inclino la cabeza.

Descarga la aplicación ahora para recibir recompensas
Escanea el código QR para descargar la aplicación Hinovel.