1-.Despecho.
Señor,Bronw ¿Acepta a está mujer como su legítima esposa, comprometiéndose a amarla en la abundancia y la escasez, en la salud y la enfermedad, todos los días de su vida hasta que la muerte los separe?
Con firmeza en la voz,el joven respondió: "Sí, aceptó".
-¿Señorita Miller, acepta a este hombre como tu esposo y compañero de vida para serle fiel en las alegrías y las penas, en la riqueza y la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe?
En un gesto desgarrador, Agatha rompió el silencio con una respuesta que retumbó en los corazones presentes:
-No puedo aceptar-.Una mirada cargada de emotividad se cruzó entre ellos; los ojos del novio reflejaban un cúmulo de emociones contenidas que finalmente se desbordaron en lágrimas que surcaban su rostro.
-Perdóname, pero no te amo, declaró la chica con la sinceridad de quien enfrenta una verdad dolorosa. Sin titubear, se despojó de los zapatos, alzó sutilmente el dobladillo de su vestido y, sin mirar atrás, echó a correr, dejando a los presentes muy asombrados y al novio destrozado.
Él no se atrevió a mirar para los lados,le ordenó a su chófer que lo llevara a la mansión.
-Necesito salir a caminar-Dijo mientras se cambiaba de ropa.
Sus pasos lo llevaron a un club de baile muy concurrido.
Tomaba un Whisky mientras pensaba en su mala suerte.
Las risas de un grupo de jóvenes le hicieron voltear a mirar y allí estaba una chica hermosa.
-Todas son iguales,no debo llorar por una,puedo tener la que me de la gana-.Masculló con amargura.
La joven lo miraba y el millonario se acercó a ella y la invitó a bailar.
Una balada muy romántica sonaba mientras los fuertes brazos de Ulises rodeaban a la chica.
—Me encanta tu perfume —agregó ella, entrecerrando los ojos para olerlo profundamente.
-Gracias, vamos a la barra a tomar algo —añadió el caballero-.Mi nombre es Ulises.
-Valentina es el mio.
Después de que la botella se terminó, bailaron como nunca y rieron juntos; a Valentina le pareció encantador.
—La noche es joven, preciosa —añadió Ulises.
Ella le sonrió, este hombre había captado algo más que su atención; no solo era su atractivo, tenía algo especial. Cada vez que le hablaba con ese tono de voz tan varonil, a ella se le erizaba la piel.
—¿Tienes frío? —le preguntó el atractivo millonario, quitándose la chaqueta para cubrirla.
—¡Qué manos tan suaves!
—pensó la chica al sentir el roce con su piel.
—Gracias, eres muy amable.
Era el despertar del amor. Hubo atracción entre ambos.
El suave roce de los labios era una invitación a un beso y eso les encantó,sus lenguas se exploraron con avidez y una sensación cálida recorrió sus cuerpos.
—Ya tienes calorcito—Bromeó él.
—Todavía siento frío—Aseguró ella.
—Aquí estoy yo preciosa—Añadió con picardía.
La abrazó y sus labios volvieron a juntarse ya las copas habían hecho efecto en ellos.
Ella aceptó ir a su mansión estaba deslumbrada y excitada,deseaba a ese hombre con todas las fibras de su de su cuerpo, en definitiva era el llamado de la pasión una sensación nueva para la joven.
Ulises en cambio tenía una mezcla de despecho, tristeza y rabia; sentimientos que luchaban por hacerse un espacio en su mente mientras intentaba olvidar ese mal momento.
“Todas la mujeres son iguales,las tratas como reinas y te patean el trasero,está se ve dulce,pero debe ser igual o peor que Agatha,la voy a poseer hasta que me canse”.-Pensaba mientras le mostró una sonrisa.
Besaba a esa chica recordaba , las miradas curiosas de los invitados sobre él, como si pudieran leer en sus ojos el eco de la humillación que estaba experimentando.¿Cómo pudo haber llegado a esto? Ulises se repetía una y otra vez en su mente, incapaz de encontrar una respuesta satisfactoria.
Valentina hablaba hasta por los codos y Ulises ni le estaba prestando atención.
-Vivo con una amiga,mis padres no son millonarios cómo tú,pero tenemos nuestras comodidades en provincia.¿Te aburre mi charla?
Él quiso responder,pero un nudo se instaló en su garganta, bloqueando cualquier intento de expresar el torbellino de emociones que lo invadía. Se sentía como si estuviera en un sueño, uno del que ansiaba despertar y encontrar que todo había sido una ilusión.
-No,¿cómo crees?,te estaba oyendo,voy a servir otro trago.
Con la mente aturdida , se dejó llevar por ese despecho buscando refugio en esa chica que se presentó ante él.
La pasión surgió como un faro en la oscuridad, atrayéndolo con la promesa de olvido y distracción. Fue como sumergirse en un mar de sensaciones que le alejaban, al menos temporalmente, de su dolor.
-No soy de mucho tomar-.Dijo ella algo mareada.
-Yo tampoco,pero si quieres irte adelante.
-Ese el problema,me quiero quedar-.Ella se mostró coqueta.
Después de unas cuantas bebidas, algo sucedió,la atracción afloró y esa pasión cambió el curso de sus vidas.
Pasaron varias horas juntos.Hicieron el amor hasta quedar rendidos del cansancio.A la mañana siguiente, los rayos de sol entraban por la ventana, y Ulises observaba a Valentina dormida en su cama.
Ella se veía linda y relajada como si la resaca no la hubiera afectado tanto como lo había afectado a él.
Ulises estaba confundido, no sabía cómo lidiar con la situación. Por un lado, la noche anterior fue divertida y disfrutó mucho estando con Valentina, pero por otro lado, no quería tener una relación formal.
—¿En qué me metí?— Se preguntó en voz baja mientras observaba a la hermosa joven dormida.
Por un momento, se dejó llevar por sus pensamientos mientras contemplaba el rostro de Valentina. —Pero ¿qué hice? No quiero ser uno de esos hombres irresponsables.No quiero tener otra noche casual, pero ella es simplemente hermosa.
“No puedo negar que me atrae. Pero no quiero que me vuelvan a ver la cara de pendejo”. pensó Ulises mientras miraba la piel delicada de la joven.
Ulises pensó en despertar a Valentina para hablar de lo sucedido y decirle que no la vería más.
Dentro de Ulises había un torbellino de emociones, pero había tomado la decisión correcta. Era el comienzo de una nueva etapa en su vida,no creía en el amor y no se dejaría engatusar por ninguna mujer,¡jamás de los jamases!
-Me va a estallar la cabeza-.se frota las sienes,la resaca lo aturde y se mete a bañar.
Ella despertó con el ruido de la ducha al quitar el edredón se vió que estaba desnuda por completo.
—¿Qué rayos hice?,me acosté con ese chico de la discoteca.
Sus prendas de vestir están regadas a lo largo de la habitación se las coloca de prisa y baja sin mirar atrás.
—Debo irme antes de que salga de la ducha—Trata de hacer memoria de lo ocurrido.
“Recuerdo sus besos y caricias,mi cuerpo se estremeció entre sus brazos”.
La chica tiene miedo de la forma en que la pueda despreciar el millonario.
—¿Donde carajo esta mi otro zapato?,ni modo, no lo voy a averiguar—Masculló mientras alisaba su melena con la mano.
La joven sale a tomar un taxi,le falta un Zapato y su aspecto es deplorable.
Una sonrisa se dibuja en su rostro.
—¡Que hombre!,nunca olvidaré esta noche,Ulises es super apasionado.
