

Historias


Caprichoso Destino
La vida es tan caprichosa a veces, que a pesar de que tengas planeadas muchas cosas, el destino se empeña en que tus planes cambiarían por completo. Mi vida no digo que fue perfecta, pero si fue cómoda, tengo unos padres maravillosos que me aman, unos hermanos que me quieren. A la edad de 15 años tuve mi primera ilusión ni correspondida, pues él era 3 años mayor, estudiante de mi padre, ya que él es un famoso cantante. Trate de olvídarlo, me puse rebelde, me sentía suficientemente mayor a esa edad, pensaba que podría hacer muchas cosas y que mis padres exageraban en lo que me decían. No sabía que tan solo me querían proteger, tan solo no me daba cuenta, mi rebeldía era por gusto, la verdad nunca me faltó nada económico ni mucho menos amor de familia, creo que hay que pasar por malos momentos para entender lo que estamos perdiendo o lo que no valoramos. Me mudé muy joven antes de cumplir 16 años allí conocí a Bruno, un encantador joven que me robó el corazón, tenía todo o eso se aparentaban. Al pasar del tiempo las cosas fueron cambiando, le escondía un gran secreto. Nuestra familia era muy unida lo único que faltaba era un casamiento, un contrato de unir a estas dos empresas, la de mi abuelo de construcción y la clínica. Sentía tanto peso, tan solo quería ser una noche libre, en una salidas me encontré con aquel chico de mi pasado, tan solo un encuentro casual. Desató tantas locuras a mi alrededor, el destino tan caprichoso que me tocó al tener a estos dos chicos hoy frente de mí.


El Internado
Tenía tanto miedo, salgo corriendo mientras la sangré corría por mi piel, no sabía de quién era esa sangre ni que es lo que había hecho.


El Tormento De Valeria Ordóñez
Siempre nos preguntamos el porque de las cosas, pero no siempre hay respuesta Mi nombre es Valeria Ordóñez, pero mi mamá desde que era muy pequeña me llamaba Vale y todos se acostumbraron a llamarme así, siempre quise ser una buena hija, tener el mejor promedio e ir a la universidad pero de un momento a otro mi vida cambió y desaparecí Mi mamá siempre me decía, "Vale debes aprender a no confiar en todas las personas", también me decía, " amor, debes hacer tus cosas porque yo no soy eterna". Pero claro que quería que mis padres fueran eternos, pero la vida me los quitó. Mis padres murieron en un accidente de auto. Para mi protección me enviaron con Cielo, mi tía, Ella debía hacerse cargo de mí si algo les pasaba. Mis padres confiaron en ella y yo también. Ella me llevo al peor de los abismos, y ahora todos creen que desaparecí o cambie de país. Si supieran que mi tía me trajo a trabajar en un club nocturno y justamente en ese club de los conocí mi infierno.


Destinos Entrelazados
La vida nunca es fácil esa es una palabra que todo el mundo siempre dirá y es verdad, pero mi pregunta sería ¿Sufrir tanto vale la pena?, pues aún no tengo respuesta. He escuchado a muchas personas hablar que quieren escapar del pasado, pero siento que él siempre vuelve y más si el destino se propone a entre enlazarte con esas personas, pueden llamarlo como quieran, hilo rojo, destino, pero la vida es así te sorprende en cada momento, tantos buenos como malo. Pero ¿Cómo perdonas un engaño o una traición?, Es muy difícil hacerlo eso es lo que creo llega al punto en donde personas, pero la confianza nunca vuelve hacer lo mismo, eso me lleva a mi otra pregunta. ¿Si no hay confianza, puede seguir?. Es una pregunta que realmente no tengo respuesta, No sé en realidad y menos cuando te sientes tan engañado y confundido por las personas que más amas. —¿En qué piensas?— Pregunta ella un poco molesta. — En algunas cosas — Digo aún sumergido en mis pensamientos. —No puedo más con tus misterios Mateo, todo esto es ridículo. —No quiero pelear— Digo y miro a la ventanilla del copiloto. Todo cambia de un momento a otro, veo una luz blanca y lo último que siento es un golpe muy fuerte. Mientras cierro mis ojos los recuerdos invaden mi mente, mis padres, mis amigos y ella, su sonrisa, su manera de ver la vida, toda nuestra vida juntos, sus mentiras, pero sobre todo su amor. Es todo creo que es el fin y nunca pude decirle lo que pasó, siento mi cuerpo tensar, escucho sirenas acercándose, no sé cuándo, pero siento que llueve, veo todo borroso solo la puedo ver tendida a un lado de mí, sostiene mi mano y sonríe.